«Carta para una ciudadanía inexistente»
Una multitud reducida que podríamos llamar, a decir de Nietzsche, rebaño; actúa siguiendo las exigencias que le ofrece el mercado: trasladarse en busca de la felicidad, que por supuesto no se la encuentra en ningún lado, pero salen tras ella y se topan con objetos que este mundo ofrece…
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