{"id":722,"date":"2021-04-30T12:01:43","date_gmt":"2021-04-30T12:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=722"},"modified":"2021-05-08T15:04:17","modified_gmt":"2021-05-08T15:04:17","slug":"actualidad-de-la-gauchesca-las-payadas-de-don-retes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=722","title":{"rendered":"Actualidad de la gauchesca, las payadas de don Retes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"723\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=723\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228.jpg\" data-orig-size=\"724,770\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;9&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;NIKON D3300&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1593454732&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;48&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;200&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.066666666666667&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Payando_web_2da\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228.jpg\" class=\"alignleft size-medium wp-image-723\" src=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228-282x300.jpg\" alt=\"\" width=\"282\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228-282x300.jpg 282w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228-600x638.jpg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228.jpg 724w\" sizes=\"auto, (max-width: 282px) 100vw, 282px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Este texto es una ponencia presentada en \u201cMemorias, saberes e identidades\u201d, Encuentros virtuales 2020, C\u00e1tedra de Patrimonio Cultural Intangible en Latinoam\u00e9rica, UNLP. Por Gladys Lopreto, La Plata.<\/em><\/p>\n<p><em>Gladys Lopreto es docente e investigadora en distintas \u00e1reas de las ciencias del lenguaje en los niveles universitario, terciario y secundario. Ha dirigido proyectos de investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n sobre la problem\u00e1tica educativa en situaci\u00f3n de diversidad cultural y ling\u00fc\u00edstica entre 2003 y 2009. Su \u00faltimo libro es \u00abHablas en el aula. La diversidad ling\u00fc\u00edstica en la instituci\u00f3n escolar\u00bb (2019).<\/em> <\/p>\n<h2>Vigencia de la gauchesca<\/h2>\n<h3>Manuel Retes, Payando por la Historia<\/h3>\n<p>Considerando la lengua como parte del Patrimonio Cultural Inmaterial y, ante la tendencia al Espa\u00f1ol Internacional asumida por la RAE e instituciones implicadas, reconocemos la importancia de las variedades ling\u00fc\u00edsticas como patrimonio identitario de culturas comunitarias. En trabajos anteriores estudiamos la presencia de variedades en el espacio escolar. Para esta ocasi\u00f3n nos interesa la vigencia de una \u2018variedad rural rioplatense\u00b4, como prefiere llamarla Moure (1), conocida com\u00fanmente como lengua gauchesca, de lo que da cuenta la producci\u00f3n del textos como Payando por la historia de Manuel Retes (argentino, 1941-2019), con 2 ediciones en vida del autor.<\/p>\n<p>Una lengua existe cuando existen usuarios de esa lengua, es decir, cuando tiene hablantes que la sienten su lengua para comunicar. Dec\u00eda Borges en 1967 que \u201cla lengua no es, como el diccionario nos sugiere, un invento de acad\u00e9micos y fil\u00f3logos. Antes bien, ha sido desarrollada a trav\u00e9s del tiempo, a trav\u00e9s de mucho tiempo, por campesinos, pescadores, cazadores y caballeros. No surge de las bibliotecas, sino de los campos, del mar, de los r\u00edos, de la noche, del alba\u201d(2).<\/p>\n<p>Esas palabras nos llevan a valorar el lenguaje popular, que para Paulo Freire (3) tiene \u201cuna gram\u00e1tica que no ha sido escrita y una belleza no reconocida\u201d. Una mirada similar mueve a muchos ling\u00fcistas a \u2018explicar\u2019 casos, aparentemente an\u00f3malos, no siempre aceptados por la normativa. Para esos casos dice Freire que los docentes \u201cdeben ayudar (a los hablantes) a creer en su propia lengua, a no sentir verg\u00fcenza de su lenguaje, sino a descubrir la belleza de sus propias palabras\u201d. Algo similar me dijo Manuel Retes cuando lo conoc\u00ed, hace m\u00e1s de diez a\u00f1os. Yo entonces ya estaba interesada en esas creaciones del habla comunitaria que, a nivel aula, tra\u00edan los chicos, y que constituyeron entonces el tema de mi participaci\u00f3n en las primeras jornadas sobre patrimonio cultural inmaterial.<\/p>\n<p>Siento necesario decir algo sobre qui\u00e9n fue Manuel Retes. Nacido en Balcarce, gran viajero, recibido de m\u00e9dico pediatra en La Plata y entra\u00f1ablemente unido a la ciudad de Jun\u00edn, donde ejerci\u00f3 su profesi\u00f3n, \u00e9l mismo nos lo dice en apretada sextina:<\/p>\n<p>Yo tuve varios oficios<br \/>\npero todos bien camperos,<br \/>\nfui pist\u00edn y fui resero,<br \/>\npe\u00f3n por tanto, alambrador,<br \/>\nsupe andar de domador<br \/>\ny ahora soy curandero.<\/p>\n<p>A ello le agregamos, en lo que hace a este encuentro, una importante formaci\u00f3n human\u00edstica de la que da cuenta el poema, pareja a un amor a nuestras ra\u00edces, nuestra cultura, comprendida en ella la lengua y la literatura, que lo distingui\u00f3 por un afinado uso del lenguaje en distintos registros: oral y escrito, est\u00e1ndar, espa\u00f1ol peninsular antiguo, lunfardo, gauchesco. Porque si de vocaci\u00f3n confesa fue m\u00e9dico, su otra vocaci\u00f3n no tan oculta fue la literatura, que ejerc\u00eda no solo por una necesidad expresiva sino tambi\u00e9n muchas veces creativa, l\u00fadica. Fue tambi\u00e9n un gran lector, conocedor adem\u00e1s de otras lenguas y otros paisajes y estudioso de las ciencias. Todo esto importa porque desarroll\u00f3 en \u00e9l una amplitud de criterio que le permiti\u00f3 reconocer el valor de la cultura y el lenguaje popular.<\/p>\n<p>En el libro manifiesta no solo aprecio por ese lenguaje sino por un modo de vida, que incluye amor al paisaje de la llanura bonaerense y valoraci\u00f3n de las habilidades y conocimientos de su gente, incluida all\u00ed la expresi\u00f3n verbal, que conoci\u00f3 por la pr\u00e1ctica, por compartir di\u00e1logos con gente de campo y ciudad de distintos niveles y tambi\u00e9n por un conocimiento metaling\u00fc\u00edstico, un estudio del c\u00f3digo en s\u00ed mismo.<br \/>\nEl libro consiste en un largo poema en lengua gauchesca que relata un \u2018viaje\u2019 hacia nuestras ra\u00edces, escrito en sextinas octosil\u00e1bicas con rima 0AABBA -tributo declarado al Mart\u00edn Fierro-, en el que se da vida a personajes hist\u00f3ricos de la cultura universal. En algunos casos se produce el encuentro y di\u00e1logo con los mismos, lo que genera payadas y contrapuntos, en otros se los menciona con alusiones a la obra. Los tiempos referidos van de Homero (8 a.C.) al siglo XX (Darwin, Planck) pero la marcha concretamente cubre un recorrido que va del siglo IV a.C., con S\u00f3crates, hasta el siglo XVI en Espa\u00f1a, con Cervantes, quien todav\u00eda no hab\u00eda escrito el Quijote.<\/p>\n<p>Por el lenguaje y el tratamiento entre los protagonistas y por la m\u00e9trica es para nosotros sin duda un poema gauchesco. Lo es tambi\u00e9n por el tema, ya que propone situaciones propias del g\u00e9nero. En efecto, el hilo conductor del relato es la marcha a caballo de dos paisanos en la que se generan di\u00e1logos, encuentros y situaciones de payada -esa especie de desaf\u00edo conceptual rimado- tanto sobre temas propios de una cultura ecuestre, que estimaba en mucho, como de un orden m\u00e1s abstracto, com\u00fan entre payadores: esto es, la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica, los conocimientos, la naturaleza, adem\u00e1s de digresiones sobre ciertos rasgos de conducta pensados como propios del gaucho, tales como su actitud digna, reflexiva, sentenciosa (que no impide la cuota de humor), la valoraci\u00f3n de la amistad, la protesta ante la injusticia.<br \/>\nPero todo ese contenido viene engarzado en un relato que desorienta a algunos cultores del g\u00e9nero, pues se trata de una marcha a trav\u00e9s del tiempo en que los personajes parten del a\u00f1o 2000 hacia atr\u00e1s, hacia los or\u00edgenes. El autor lo justifica mencionando a Wells y a su predecesor, Dante, como antecedentes: si lo hicieron ellos, por qu\u00e9 no unos gauchos del siglo XXI, en un viaje tambi\u00e9n de a dos en que la \u2018m\u00e1quina del tiempo\u2019 ser\u00edan los caballos, sin duda muchas veces part\u00edcipes decisivos de la historia.<\/p>\n<p>As\u00ed crea una trama que sigue un orden cronol\u00f3gico y espacial no del todo riguroso. La existencia de otros poemas sueltos del autor, dentro de la tem\u00e1tica y tambi\u00e9n en lenguaje gauchesco, confirman que el libro nace de la selecci\u00f3n y reuni\u00f3n de poemas que fue haciendo paralelamente a su trabajo de m\u00e9dico, sobre temas de filosof\u00eda, biolog\u00eda, historia, literatura, nacidos de una vocaci\u00f3n por el estudio, la lectura y la escritura, que vivi\u00f3 desde muy temprano en su propia historia y que lo acompa\u00f1\u00f3 siempre, a la par de su definici\u00f3n por la profesi\u00f3n, manifestada en algunas notas period\u00edsticas, y por una vida activa y comprometida con la realidad.<\/p>\n<p>Ahora bien: la historia que nos relata sigue una l\u00ednea particular, trazada por el autor, donde los hitos no son batallas sino hechos de la cultura producidos por fil\u00f3sofos, artistas, cient\u00edficos. Pero los personajes no aparecen a trav\u00e9s de la mirada ingenua de un gaucho sino que ellos mismos son gauchos: as\u00ed los llama el autor y los hace actuar como tales, interpretando datos hist\u00f3ricos en situaciones donde cada uno expone sus conocimientos, realiza sus obras art\u00edsticas, etc. Entiendo que esta homologaci\u00f3n de Arist\u00f3teles, Miguel \u00c1ngel o Darwin y los dem\u00e1s a un tipo social propio de nuestra cultura del siglo XIX, sin volverse una norma r\u00edgida, dice en s\u00ed mismo de la valoraci\u00f3n de unos y de otros y, sin duda, borra la l\u00ednea que separa civilizaci\u00f3n y barbarie.<\/p>\n<p>No hablamos de la cultura en abstracto sino de la que seg\u00fan ciertos paradigmas, aceptados hasta hace poco, llega al presente -esto es, la l\u00ednea que arranca de los griegos, los latinos, lo europeo, luego hispano e hispanoamericano- con una tem\u00e1tica cuyo tratamiento no es en s\u00ed mismo ajeno a la gauchesca; por el contrario, uno de los t\u00f3picos frecuentados en la payada y el contrapunto son los \u2018saberes\u2019, donde se retan los contrincantes. De ah\u00ed que, si bien no hay antecedentes, el relato no resulte extra\u00f1o al g\u00e9nero. As\u00ed tal vez lo pens\u00f3 el autor, ya que para otros temas -el amor, la empat\u00eda social, los recuerdos personales- prefer\u00eda el espa\u00f1ol est\u00e1ndar u otras variedades y otras f\u00f3rmulas po\u00e9ticas como el soneto, el romance, incluso el verso libre.<\/p>\n<p>Los distintos momentos de la cultura aparecen engarzados en un relato central que da estructura al libro, consistente en que dos gauchos amigos, bien montados, cuyos nombres no conocemos ni tampoco los de los caballos, deciden hacer una marcha:<\/p>\n<p>\u00bfNo le parece, compadre,<br \/>\nque ya es hora de pensar<br \/>\nen largarnos a viajar<br \/>\npa\u2019 buscar otros halagos<br \/>\ny hacernos perdiz del pago<br \/>\nque aqu\u00ed, vivir\u2026 es durar?<\/p>\n<p>Aunque a rengl\u00f3n seguido aclara que se trata, de pasiar en la Historia por el tiempo (es decir, de un halago intelectual), habla all\u00ed el gaucho libre, cerril. Y si bien el contenido del texto se refiere muchas veces a cuestiones ajenas a la gauchesca, nunca tratadas dentro del g\u00e9nero, esto de la marcha a caballo de dos gauchos amigos que dialogan en la variedad que los identifica (es decir, tema y lenguaje) nos permite incluirlo en el g\u00e9nero gauchesco.<\/p>\n<p>Tal vez por el pasado del gaucho, las marchas son un tema recurrente, aunque no obligado, del mismo. Chano y Contreras marchan a la capital para las fiestas patrias, Fierro y Cruz marchan a tierra de indios, Don Segundo y el reserito otro tanto. No se reduce a lo literario: el historiador Rodr\u00edguez Molas (4) nos informa que los gauchos -cuyo origen vincula a la conquista espa\u00f1ola y a los numerosos mestizos nacidos en Am\u00e9rica- constitu\u00edan, junto a indios y negros, una clase social despojada, analfabeta, sin tierras, sin bienes, con oficio de peones para tareas ganaderas, en las cuales afirma que eran tratados como esclavos. Por esa raz\u00f3n, sumada al conocimiento de la naturaleza y al desarrollo de la gran habilidad como jinetes que su mismo trabajo les exig\u00eda, muchos j\u00f3venes hu\u00edan de una organizaci\u00f3n social clasista y explotadora. Se intentaba por eso mismo controlarlos a trav\u00e9s de leyes, acusados de \u2018vagos y mal entretenidos\u2019, lo que justificaba las \u2018levas\u2019 o que fuesen entropiyados en el ej\u00e9rcito, pero esa misma condici\u00f3n despojada los capacitaba en saberes y los hac\u00eda valientes y libres (a tal punto que fueron admirados por Darwin y otros visitantes europeos del siglo XIX). Es probable que en esas huidas est\u00e9 el germen de las marchas -siempre a caballo, animal protag\u00f3nico en la vida del gaucho- a veces en soledad pero muchas veces en compa\u00f1\u00eda de un amigo. Aunque, en su sentido profundo, podemos decir que la marcha no es un t\u00f3pico exclusivo de la gauchesca: se corresponde con las \u2018salidas\u2019 de las novelas de caballer\u00eda, los peregrinajes, los viajes a lo desconocido que implican b\u00fasquedas, desaf\u00edos, aprendizajes, rupturas.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque m\u00e1s tarde se conserve solo como un episodio atractivo, lo interesante en nuestro caso es que a veces la marcha trasciende lo literario, de ah\u00ed que tenemos cultores de la gauchesca que en cierto momento de sus vidas la llevaron a la pr\u00e1ctica. Casi siempre se trat\u00f3 de marcheros varones, aunque tambi\u00e9n las hubo mujeres: la informaci\u00f3n la encontramos en C. R. Risso, quien en uno de sus blogger (5) dedicados a la poes\u00eda gauchesca da cuenta de marchas que fueron noticia period\u00edstica.<\/p>\n<p>Seguramente hubo otras que no cobraron semejante notoriedad, como ocurri\u00f3 en el caso del autor de nuestro poema, quien realiz\u00f3 una marcha similar por el NO de la provincia de Buenos Aires en compa\u00f1\u00eda de un amigo, en la d\u00e9cada de los 90, cuando eran dos paisanos cincuentones, tal como se dice no casualmente en el texto. Y Manuel Retes recordaba este hecho con placer porque, como tambi\u00e9n lo dice all\u00ed, cada vez que llegaban a un lugar eran bien recibidos: hay saludos, agasajos, \/ bailongos y guitarreada.<\/p>\n<p>En el caso del poema se trata de una marcha de dos gauchos por el tiempo, por la historia: no la Historia Universal sino m\u00e1s propiamente lo que se interpret\u00f3 como \u2018nuestro pasado\u2019, que pon\u00eda los or\u00edgenes en el mundo grecolatino, luego lo europeo, lo espa\u00f1ol, y tambi\u00e9n el elemento ind\u00edgena, presente en el mestizo. Porque somos Argentina, somos Hispanoam\u00e9rica, hablamos espa\u00f1ol, esto es, \u2018la lengua\u2019, que como sabemos fue impuesta pero tambi\u00e9n fue heredada, la misma que hasta antes de la pandemia era 2da. en el ranking mundial en cantidad de hablantes, lo que no la hace ni mejor ni peor que lenguas minoritarias pero s\u00ed justifica la gran cantidad de variedades que encontramos en ella. Ya Juan de Vald\u00e9s, en su Di\u00e1logo de 1535 dec\u00eda que en Espa\u00f1a cada provincia tiene sus vocablos propios y sus maneras de decir, caracter\u00edstica que pas\u00f3 a Am\u00e9rica. A eso debemos agregar algo que se negaba o se omit\u00eda hasta los \u201990, actitud que puede rastrearse incluso hoy: la presencia viva en el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica de lenguas ind\u00edgenas: quechua, guaran\u00ed, nahua, mapuche. Esto fue demostrado y defendido por unos pocos: el espa\u00f1ol Germ\u00e1n de Granda, nuestro cordob\u00e9s Ricardo Nardi, el porte\u00f1o Carlos Mart\u00ednez Sarasola, entre otros, y tambi\u00e9n lo reconoce Manuel Retes en carta a un amigo, en 2003: \u00abLos primeros colonizadores, en gran parte de origen andaluz tra\u00edan, adem\u00e1s de su \u201cargot\u201d, su german\u00eda y la vihuela (\u2026). El mestizaje enriqueci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la lengua que fueron aprendiendo los ni\u00f1os criollos y mestizos a partir del habla materna\u00bb.<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed y si tomamos en cuenta las distintas poblaciones, constituidas posteriormente en destino de diferentes corrientes migratorias, luego el mayor o menor alejamiento de los centros urbanos, sumado a distintos niveles de escolarizaci\u00f3n y a los rasgos de creatividad y productividad propios de lenguas y hablantes, nos aproximaremos a entender el porqu\u00e9 de las diferencias dentro de lo que llamamos \u2018nuestra lengua\u2019.<\/p>\n<p>Siempre las lenguas albergan diferencias, de ah\u00ed la coexistencia de distintos sistemas que en principio se llamaron \u201cdialectos\u201d, palabra que hoy prefiere sustituirse por el t\u00e9rmino \u201cvariedades\u201d. De modo que podemos decir con el acad\u00e9mico L\u00f3pez Morales (6) que La Lengua \u2018es un concepto te\u00f3rico, abstracto, un sistema virtual no realizable\u2019, y que lo que realmente existe son variedades y variaciones, relacionadas con lo cultural y con diferentes situaciones comunicativas (Lavandera, Mart\u00ednez) (7) (8). Ah\u00ed ubicamos la variedad rural rioplatense (Moure), en la que surgi\u00f3 una poes\u00eda gaucha genuina al decir de Manuel Retes, de registro oral, y m\u00e1s tarde la literatura gauchesca que conocemos hoy, escrita luego por \u2018letrados\u2019, donde se ubican \u00e9l y su libro: \u00abAs\u00ed naci\u00f3 el \u201cMart\u00edn Fierro\u201d, obra magna de Hern\u00e1ndez, el \u201cFausto\u201d y el \u201cSantos Vega\u201d entre los m\u00e1s representativos y as\u00ed tambi\u00e9n, en un nivel muy inferior, naci\u00f3 \u201cPayando por la Historia\u201d, como homenaje al hombre con cuya sangre, bien o mal, se fue haciendo mi pa\u00eds, Argentina\u00bb.<\/p>\n<p>La variedad gaucha o gauchesca presenta elementos en com\u00fan con variedades rurales del espa\u00f1ol de Am\u00e9rica pero tiene algo que la hace \u00fanica: el Mart\u00edn Fierro (1872), conocido universalmente. Claro que este poema surge dentro de una literatura que ya exist\u00eda y que se dio en la llanura bonaerense y\/o rioplatense. Y aunque el g\u00e9nero abarca distinto tipo de realizaciones, el poema de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez est\u00e1 escrito en el \u2018formato\u2019 que m\u00e1s lo caracteriza: en lengua gauchesca, en estrofas de octos\u00edlabos de m\u00e9trica regular. Seg\u00fan E. Lois (9) en su edici\u00f3n cr\u00edtica del poema, J. Hern\u00e1ndez eligi\u00f3 la variedad gauchesca no por pintoresquismo sino porque era entonces el lenguaje de su destinatario, el habitante de nuestros campos, en situaci\u00f3n de subalterno o despojado, y por ello la herramienta m\u00e1s adecuada para llegar a \u00e9l. Por todo ello, si bien el tipo social del gaucho fue com\u00fan a toda Hispanoam\u00e9rica, lo que llamamos lengua gauchesca y literatura gauchesca se considera patrimonio de la zona rioplatense.<\/p>\n<p>La variedad sigue vigente en los cultores de este tipo de literatura, muchos de los cuales, m\u00e1s all\u00e1 de considerarlo recreaci\u00f3n de usos decimon\u00f3nicos, afirman su continuidad en el presente. Uno de los que as\u00ed pensaba, sin negar los cambios imparables debidos al uso y el tiempo, fue Manuel Retes, quien abogaba por el estudio del lenguaje \u2018verdadero\u2019 correspondiente a nuestra cultura.<br \/>\nEsa pertenencia la da la historia, de ah\u00ed que el poema es un tributo a nuestros or\u00edgenes, cultura y lengua, que concilia el pasado tr\u00e1gico y el presente, hecho con conocimiento, con amor y con humor. El autor, por todo lo que sabemos de \u00e9l, am\u00f3 la medicina pero tambi\u00e9n la reflexi\u00f3n vital, las tradiciones literarias, la cultura humanista \u2013adquirida sobre todo en la familia y en la formaci\u00f3n escolar-, as\u00ed como tambi\u00e9n se defini\u00f3 por la vida, la justicia, la solidaridad, la amistad. Todo eso est\u00e1 en el libro. Tuvo tambi\u00e9n desde ni\u00f1o, seg\u00fan recordaba, vocaci\u00f3n de poeta y de escritor. Gran defensor de la educaci\u00f3n p\u00fablica y del maestro, fue tambi\u00e9n un maestro.<\/p>\n<p>Fue adem\u00e1s gran lector y estudioso, fan\u00e1tico del conocimiento, que todo lo que estudiaba lo asentaba en apuntes, cuadros, s\u00edntesis, desaf\u00edos cr\u00edticos. Incluso a menudo convert\u00eda sus apuntes en poemas y tambi\u00e9n en textos de humor, que escrib\u00eda en sus cuadernos o al margen del texto le\u00eddo. Vayamos ahora a su libro.<\/p>\n<p><strong>Payando por la historia<\/strong><\/p>\n<p>Haremos un recorrido por el poema que, si bien sigue un modelo tradicional, lo sentimos no limitado por este rasgo y, para los que lo conocimos, deja ver al hombre.<br \/>\nEl libro se abre con una advertencia del autor en d\u00e9cimas donde minimiza su pulsi\u00f3n intelectual y de escritor, aclarando que no escribe sobre ciencia sino sobre pareceres y que lo mueve un fin de diversi\u00f3n y pasatiempo. Ah\u00ed manifiesta su elecci\u00f3n por el verso rimado, recurso caracter\u00edstico del g\u00e9nero, en una estrofa que sol\u00eda repetir: jam\u00e1s debe ser violada \/ la rima\u2026 Y acorde a que el tiempo es una ficci\u00f3n, \u2018publica\u2019 dos cartas que le dirigieron al autor nada menos que Don Quijote y Mart\u00edn Fierro, sus dos mentores, quienes le advierten metaf\u00f3ricamente sobre los peligros de la existencia de vizcacheras y de gigantes disfrazados de molinos.<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed, el relato en s\u00ed mismo comienza con el encuentro de los personajes, dos paisanos que a s\u00ed mismo se definen como payadores. Son quienes relatan y dialogan durante toda la obra, salvo en momentos en que hablan los personajes hist\u00f3ricos o aparece un relator externo. Van al tranco manso y sereno \/ de unos fletes superiores, con los cuales y a pesar de pertenecer a distintas especies animales, no temen compararse, ya que son: dispuestos y marchadores \/ \u00a1como nosotros, hermano! As\u00ed es como al atardecer, momento que da lugar a una pincelada nostalgiosa, la decisi\u00f3n de marchar se concreta en la frase: \u00a1Ahura es cu\u00e1ndo, que embromar!, frase que condice con la actitud decidida, valiente, atribuida al gaucho.<\/p>\n<p>La marcha por la historia se planifica con una frecuencia de cien a\u00f1os por semana, asimilando el marchar con el versear. Y deciden empezar por la casa de un amigo muy sabio que quedaba por el siglo IV a.c.: Arist\u00f3teles, en Grecia. No es al azar la elecci\u00f3n, viene del reconocimiento de que en sus pagos son los hombres \/ todos gauchos ilustraos. Aqu\u00ed ya aplica el t\u00edtulo de gauchos a los personajes hist\u00f3ricos que valora, con lo que nos dice algo: el aprecio que ten\u00eda por ese tipo humano y, a la vez, la equiparaci\u00f3n de aquellos grandes de la antig\u00fcedad con estos hombres de nuestra tierra. Valga como ejemplo: \u201cDon Plat\u00f3n, \/ hombre capaz si lo hubo, \/ criollazo viejo y peludo, \/ fil\u00f3sofo y escritor, \/ un gaucho de lo mejor, \/ cr\u00e9ame, se lo aseguro\u201d. Vemos adem\u00e1s all\u00ed, como en todo el poema, el estilo apelativo, conversacional, t\u00edpico de la gauchesca.<\/p>\n<p>La referencia al caballo tambi\u00e9n es constante: El caballo es lo primero \/ cuando se anda viajando \/ y habr\u00e1 que dirlo cuidando \/ m\u00e1s mejor que el propio cuero \/ porque de no, compa\u00f1ero, \/ a pata se ir\u00e1 quedando, a lo que siguen detalles de \u2018expertez\u2019 en el tema y consejos precisos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aparece el tema de la amistad, de lo que sab\u00eda mucho el autor en vida: que la g\u00fceya es m\u00e1s liviana \/ charlando con un hermano.<\/p>\n<p>El esquema de la payada le viene bien a la may\u00e9utica socr\u00e1tica, sobre temas de filosof\u00eda: el conocimiento, los conceptos de verdad, la vida, la muerte, el mal y el bien, que tienen lugar entre Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles. La discusi\u00f3n de los dos fil\u00f3sofos y sus disc\u00edpulos enfrenta Idealismo y Realismo y cobra dimensiones nuevas desde el ahora de los marcheros, que advierten: \u00a1la humanid\u00e1 est\u00e1 escuchando! En ese entrevero, d\u00e1ndole en la matadura \/ a la \u2018cencia\u2019 de Plat\u00f3n, da a entender el autor su elecci\u00f3n por el concepto de ciencia aristot\u00e9lico. De todos modos la discusi\u00f3n termina en duelo criollo (la topada) al que pone fin S\u00f3crates amonestando a los peleadores: pa\u2019 qu\u00e9 cuernos, digo yo, \/ puede servir una cencia \/ que no tiene la decencia \/ de promover el amor.<\/p>\n<p>De S\u00f3crates resalta su sabidur\u00eda y su valent\u00eda ante la muerte: \u00a1Viera qu\u00e9 criollo, amigazo, \/ qu\u00e9 valor para morir! Siguen a Alejandr\u00eda, donde haber\u00eda un entrevero \/ que por nada perder\u00edan con Arqu\u00edmedes, Euclides y otros sobre matem\u00e1tica, materia que, como siempre, causa cierto temor, ante lo cual uno alienta al otro apelando a la \u2018hombr\u00eda\u2019 en ese tema escolar: -No se me arrugue, aparcero \/ ni se achique ante el obligo, \/ que los hombres decididos \/ echan siempre pa\u2019 delante \/ sin dejar que los espanten \/ ni los muertos ni los vivos.<\/p>\n<p>Tal vez esa misma actitud es la que anima al autor a asumir el g\u00e9nero gauchesco para andar por zonas nunca antes transitadas por el mismo, como la ciencia y la historia. Y as\u00ed aparecen otros personajes en el relato, con admiraci\u00f3n o con alguna transliteraci\u00f3n humor\u00edstica: el gran Homero, Hip\u00f3crates, Prometeo y su castigo: cada d\u00eda aves rapaces lo chimangueaban. M\u00e1s adelante Galileo, tenido por un gringo mal arriao, luego Niuton y el m\u00e1s admirado, como hombre y como cient\u00edfico, por el autor: Darg\u00fcin: ese gaucho demostr\u00f3\u2026 que manda la Evoluci\u00f3n, con interpretaciones jocosas: los dinosaurios \u00a1murieron de repentina!, as\u00ed como de un mono jet\u00f3n \/ proviene la raza humana.<\/p>\n<p>Todos, incluso Espartaco y hasta el mismo Cristo, son gauchos, en una especie de transliteraci\u00f3n cultural: a las guerras las llama malones, las armas son facones. En la Edad Media ubica los gauchos andantes. Los presenta como paisanos arrogantes, m\u00e1s malos que la gran siete\u2026 en la \u00e9poca de los se\u00f1ores feudales, cada uno en su estancia privada, con la pionada. Dice sobre las Cruzadas: con qu\u00e9 fe y ferocidad \/ esos hombres se achuraron, a lo que sigue la Peste Negra, la matanza de los supuestos culpables (gatos y jud\u00edos), intolerancia religiosa, \u00e9poca de hambrunas, de pobreza, peregrinos: Somos siervos de la gleba \/ no hay otra cosa m\u00e1s pior, \/ ya no nos queda sudor, \/ solo algo de esperanza \/ pero no llena la panza \/ el pan con gusto a dolor.<\/p>\n<p>Pasan al Renacimiento con los Medici, luego Dante y su viaje al infierno guiado por Virgilio, que compara con Wells y la m\u00e1quina del tiempo. Esto los lleva a justificarse a s\u00ed mismos: a decir la verd\u00e1 \/ hay muchos desorejaos \/ que agarran pa\u2019 cualquier lao \/ con la escusa de viajar.<\/p>\n<p>Siguen Romeo y Julieta noviando a las escuendidas\u2026, como lo cont\u00f3 don Ch\u00e9spir, ingl\u00e9s y payador. Recuerdan luego a cient\u00edficos como Kepler y Cop\u00e9rnico y llegan a la posada \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d de Maquiavelo, quien se queja porque lo dejaron cesante, a lo que los paisanos le aconsejan la denuncia ante el gremio (pero ya entonces los gremialistas estaban entongados: como en el 2000, dir\u00e1 el gaucho).<br \/>\nSiguen encuentros con Rafael, Miguel \u00c1ngel (mal vestido y de mal car\u00e1cter, le aconsejan que no trabaje tanto porque lo iban a contratar de \u2018media chuchara\u2019), luego Leonardo, de buena figura, a quien describe vestido a lo gaucho de lujo. Hablan del significado del Renacimiento: Nada nace enderrepente\u2026\/ Nunca est\u00e1, pa\u2019 que lo sepan \/ la Historia con la manea, de ah\u00ed la necesidad de actuar y participar:<\/p>\n<p>Pa\u2019 eso jue necesario<br \/>\ncriticar las tradiciones,<br \/>\nafirmar bien los talones,<br \/>\napoyarnos en los cl\u00e1sicos,<br \/>\nrescatar saberes b\u00e1sicos<br \/>\ny gambetiar religiones\u2026<\/p>\n<p>Hay referencias a los inventos de Leonardo y \u2018la \u00faltima cena\u2019, la Inquisici\u00f3n, las bulas, los negociados, que lo llevan a decir: a veces dudo si el Diablo \/ puede ser tan mal arriao. Luego se marchan para Espa\u00f1a, pal lao del Siglo de Oro, identificando la verseada con el andar: ans\u00ed, charlando los dos \/ pidiendo a la vida cancha, \/ galopiaban a sus anchas \/ y en menos de una versiada \/ los pingos asujetaban \/ en los pagos de La Mancha.<\/p>\n<p>El encuentro con Don Quijote, quien ten\u00eda una chacrita que descuidaba bastante, se produce de noche. La admiraci\u00f3n por el personaje es manifiesta: Jue galante y comedido \/ palad\u00edn de la esperanza\u2026 \/ palenque del ideal\u2026 Justifica su \u2018locura\u2019:<\/p>\n<p>Aunque pa\u2019 todos fue un loco<br \/>\nse los ech\u00f3 por delante<br \/>\na sotretas y maleantes,<br \/>\nalvirtiendo a sus amigos<br \/>\nque detr\u00e1s de los molinos<br \/>\nse escuend\u00edan los gigantes.<\/p>\n<p>Ese encuentro, como tiene que ser, es amenazante ante la posibilidad de que los paisanos no reconozcan a su amada como la m\u00e1s bella pero aparece Cervantes y frena al personaje todav\u00eda no creado: Tate, tate, Don Quijote, \/ esperadme en las prisiones\u2026<\/p>\n<p>Como se ve, el di\u00e1logo es en gauchesco y en castellano antiguo. D.Q. desaparece, llega el d\u00eda y los dos amigos hablan de la necesidad de que haya quijotes, esto es, ideales, utop\u00edas: Suebran miserias, pobreza, \/ los sotretas y atrevidos, \/ son pocos los comedidos \/ que corajudos se planten \/ y andan todos los gigantes \/ disfrazados de molinos.<\/p>\n<p>Cervantes, quien reconoce que todos los tiempos son iguales, los invita a mantener los ideales a pesar de lo aparentemente absurdo, ya que, si el mal contin\u00faa a\u00fan en los tiempos de raz\u00f3n, entonces se pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 no aceptar la locura?<\/p>\n<p>Los payadores son invitados a un desaf\u00edo a puro soneto con Lope de Vega, ante lo cual se asustan, huyen a rienda suelta y desaparecen. As\u00ed termina el relato de la marcha de los dos paisanos, que cierra un Ep\u00edlogo, en d\u00e9cimas y espa\u00f1ol est\u00e1ndar, donde aparece por segunda vez un misterioso monje benedictino que encuentra las hojas donde est\u00e1 escrito el relato y, en una especie de rito de purificaci\u00f3n, pide perd\u00f3n y las quema.<\/p>\n<p>El libro se cierra con una Conclusi\u00f3n del propio autor en la que expresa que todo esto jue una opini\u00f3n sobre la historia de la humanidad, la cual muestra que, en cualquier entrevero \/ donde hubo seres humanos \/ pronto largaron la mano \/ pal fac\u00f3n y el naranjero. De poco sirvi\u00f3 el conocimiento pa\u2019 que sean m\u00e1s precavidos \/ los hombres con sus deseos. Y aunque el paisano es consciente de que la historia la escriben a su manera y de que en el 2000 la humanidad no es mejor, la conclusi\u00f3n es que somos como burros de noria, \/ no juimos aprendiendo \/ casi nada de la historia, por lo que manifiesta la incertidumbre sobre cu\u00e1l va a ser el final de este cuento en ande somos atores\u2026<\/p>\n<p>Pero, pese a la mirada esc\u00e9ptica, toma la frase que hizo c\u00e9lebre Julio Secundino Cabezas, famoso animador de muchas jineteadas, para expresar su fe:<\/p>\n<p>A pesar de todo eso,<br \/>\n\u201c\u00a1Al hombre voy!\u201d es mi grito\u2026<\/p>\n<p>Para lo cual concluye con la necesidad de respetar los derechos humanos, dicho en un modo bien paisano:<\/p>\n<p>De no ser ans\u00ed, compadre,<br \/>\ncantaremos pal carnero<br \/>\ny derecho al matadero<br \/>\niremos todos marchando<br \/>\nsi nos seguimos pasando<br \/>\nlas cuentas como el pulpero.<\/p>\n<p><strong>La variedad gauchesca<\/strong><\/p>\n<p>Hemos hablado de Payando por la historia de Manuel Retes, publicado en este siglo, como un ejemplo m\u00e1s de la vigencia de la variedad gauchesca o variedad rural rioplatense, con la aclaraci\u00f3n de que el concepto de variedad implica el reconocimiento de l\u00edmites difusos para la misma, dif\u00edciles de definir y describir, como se\u00f1ala Moure. Esta condici\u00f3n no solo tiene que ver con lo geogr\u00e1fico, como podr\u00eda pensarse, sino tambi\u00e9n con la situaci\u00f3n comunicativa: as\u00ed en el poema el gaucho Jes\u00fas dice: Dejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed pero en otra parte se deschava con un \u00a1Juiiira, sepulcros blanquiaos!<br \/>\nSiendo en principio lengua oral, con algunos rasgos comunes a la pronunciaci\u00f3n de la lengua est\u00e1ndar (reducci\u00f3n de grupos conson\u00e1nticos, debilitamiento o elisi\u00f3n de \u2013s final, apertura o cerramiento de vocales, etc.), escribirla obliga al desaf\u00edo de registrar por escrito esos cambios. De ah\u00ed que Moure defina su paso a la escritura como \u2018un constructo artificial de la literatura gauchesca\u2019:<\/p>\n<p><em>la denominada \u00ablengua gauchesca\u00bb surgi\u00f3 como un producto artificial gestado por hablantes de la variedad aut\u00f3noma (est\u00e1ndar y culta), que fue volcado en el canal escrito de esta \u00faltima. Ese sistema tom\u00f3 efectivamente sus elementos del habla real de los habitantes de un vasto territorio de llanura de l\u00edmites difusos, [\u2026] result\u00f3 de un recorte consciente y selectivo de los rasgos ling\u00fc\u00edsticos -fon\u00e9ticos, morfol\u00f3gicos, sint\u00e1cticos y l\u00e9xicos- que en la percepci\u00f3n de los autores del g\u00e9nero pose\u00edan un mayor poder caracterizador de la lengua de los personajes que se propon\u00edan reflejar.<\/em><\/p>\n<p>El mismo Moure reconoce que la variedad no ha sido sistematizada, carencia en lo que inciden, en su opini\u00f3n, el peso del valor identitario de la misma y su uso en muy diferentes formatos, a lo que agregamos otra causa: su continuidad en el tiempo.<\/p>\n<p>Como rasgos peculiares, nuestro texto presenta modificaciones ortogr\u00e1ficas relacionadas con cambios de pronunciaci\u00f3n, con elisi\u00f3n o agregado de vocales o consonantes: ju\u00e9, alvertencia, ahugao, aseg\u00fan, c\u00e1iba, g\u00fcenos, trompezando, vi\u00e1 peliar. Tambi\u00e9n cambios morfol\u00f3gicos: conocencia, entretenci\u00f3n, recordaci\u00f3n, interrogancia.<\/p>\n<p>Y ya que Moure destaca la importancia del l\u00e9xico como indicador de g\u00e9nero literario, valgan los siguientes ejemplos tomados del poema, algunos claramente coloquiales: bolazos, camorriaba, clinas, entripao, encularse, garguero, julero, planazo, la chancha.<\/p>\n<p>Dentro del l\u00e9xico cobran importancia las frases: \u00a1ahura es cuando!, a lo potro, \u00a1bien haiga!, de no, un casual, darle en la matadura, hacerse perdiz, err\u00f3 el viscachazo, los m\u00e1s piores, \u00a1no sea bagual!, saltar de la maroma, se alzaron a lo toruno, \u00a1viera visto! Algunas son alusivas, socarronas: cebar\u00e1 Don Lavate, qu\u00e9 maleta.<\/p>\n<p>Las hay m\u00e1s complicadas: de volcao y sobre el lomo \/ larg\u00f3 el pial y ech\u00f3 verija, es sabido \u00a1c\u00f3mo no!, vi\u00e1 tener que despenarlo, entre dos no digo a un pampa \/ \u00a1a una falange, aparcero! (tomada de M. Fierro), pa empiorar el asunto \/ no viene que se enter\u00f3, \u00a1no, si no, no vaya a crer! (frase que usaba a menudo el autor, afirmando su vigencia, y que es t\u00edtulo de un cap\u00edtulo de su libro.)<\/p>\n<p>El tratamiento es siempre \u2018de respeto\u2019: los personajes se tratan de ust\u00e9, no hay t\u00fa ni vos; la presentaci\u00f3n es siempre protocolar, con modismos de cortes\u00eda: payadores, pa servirlo \/ en lo que guste mandar. El estilo es conversacional, se dirige a un interlocutor aunque en ese momento no est\u00e9, usando como apelativos: ust\u00e9, hermano, cu\u00f1ao, paisano, compadre. Luego todos son dones: don Ari, don Parm\u00e9nides, don Edipo, y si no conoce el nombre: don este hombre. Como vimos todos son gauchos: hasta hay un gaucho de la realeza \/ que trabaja como Papa. El ep\u00edteto a veces se remplaza por criollo, criollazo.<\/p>\n<p>Los ejemplos est\u00e1n tomados del texto y se pueden encontrar adem\u00e1s en otras obras del g\u00e9nero, pero tambi\u00e9n \u2013seg\u00fan autores contempor\u00e1neos de la gauchesca- es posible escucharlos en el habla coloquial vigente, ya sea como formas \u2018marcadas\u2019, con valor enunciativo, o como propias de la variedad oral de la zona. En ese caso el origen, la creaci\u00f3n, puede corresponder al habla com\u00fan, o puede tratarse de la apropiaci\u00f3n que hace, el hablante com\u00fan, del l\u00e9xico literario y, aunque por el momento esto se hace evidente solo en algunos \u00edtems l\u00e9xicos aislados, su posibilidad habla del dinamismo del lenguaje.<\/p>\n<p><em>Gladys Lopreto<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Notas<\/em><br \/>\n1. Moure, Jos\u00e9 Luis 2010: \u201cLa lengua gauchesca en sus or\u00edgenes\u201d. Olivar, 11 (14): 33-47.<br \/>\n2. Borges 2001: Arte po\u00e9tica. Seis conferencias (Harvard, 1967). Ed. Cr\u00edtica, Barcelona. (101)<br \/>\n3. Freire 2014: Miedo y osad\u00eda, Buenos Aires, Siglo XXI, 117-118.<br \/>\n4. Rodr\u00edguez Molas 1982: Historia social del gaucho, Buenos Aires, CEAL<br \/>\n5. http:\/\/carlosraulrisso-escritor.blogspot.com<br \/>\n6. L\u00f3pez Morales 1993: Socioling\u00fc\u00edstica, Madrid, Gredos<br \/>\n7. Lavandera 1984: Variaci\u00f3n y significado, Buenos Aires, Hachette<br \/>\n8. Mart\u00ednez 2009: El entramado de los lenguajes. Buenos Aires, La Cruj\u00eda.<br \/>\n9. Lois 2002-2003: \u201cC\u00f3mo se escribi\u00f3 el Mart\u00edn Fierro\u201d http:\/\/www.orbistertius.unlp.edu.ar<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Art\u00edculo original en formato PDF <a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/lopreto_payando.pdf\">BAJAR AQU\u00cd<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Cr\u00e9ditos imagen de portada: ilustraci\u00f3n de<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/trevorburgesspaintings\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Trevor Burgess<\/a>, Inglaterra, realizada para la segunda edici\u00f3n del libro Payando por la Historia, editorial Rama Negra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio de Gladys Lopreto, ling\u00fcista y docente de la ciudad de La Plata, presentado en el encuentro virtual \u201cMemorias, saberes e identidades\u201d de 2020. All\u00ed se aborda la vigencia de la gauchesca y el caso del libro \u00abPayando por la Historia\u00bb de Manuel Retes, editado por Rama Negra.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":723,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[39,29],"class_list":["post-722","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica","tag-gauchesca","tag-poesia-argentina"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Payando_web_2da-e1619782551228.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=722"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":732,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/722\/revisions\/732"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}