{"id":715,"date":"2021-04-16T12:22:56","date_gmt":"2021-04-16T12:22:56","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=715"},"modified":"2021-04-16T12:22:56","modified_gmt":"2021-04-16T12:22:56","slug":"crema-del-cielo-y-olor-a-luciernagas-de-victoria-nasisi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=715","title":{"rendered":"\u00abCrema del cielo\u00bb y \u00abOlor a luci\u00e9rnagas\u00bb, de Victoria Nasisi"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"719\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=719\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Besos-Noches-e1618575648641.jpg\" data-orig-size=\"600,400\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Besos-Noches\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Besos-Noches-e1618575648641.jpg\" class=\"alignnone wp-image-719\" src=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Besos-Noches-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"353\" height=\"235\" \/><\/p>\n<h4>***<\/h4>\n<h4><b>Crema del cielo <\/b><\/h4>\n<p><b>(del libro \u00abLos besos no ser\u00e1n televisados\u00bb)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llueve en Buenos Aires y desde el bondi veo un perro que se escabulle en un portal para rascarse las pulgas, las penas, la humedad, el abandono. Un se\u00f1or le tira una patada, enojado con la lluvia; con esa mujer que lo dej\u00f3 con el coraz\u00f3n des\u00e9rtico y la lengua empastada con alcohol que no es olvido; con la oficina de trajes acartonados; con los nenes que chapotean charcos de carcajada y con los perros que saben rascarse los problemas mucho mejor que \u00e9l porque saben que despu\u00e9s de la patada va a aparecer la caricia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y al llegar a Callao y Libertador, mis ojos se hacen llanura en ese parque verde, extenso y aburrido. Ese parque que fue Ital Park, que fue v\u00e9rtigo y emoci\u00f3n, que fue adrenalina, gritos y disfrute multicolor y que tambi\u00e9n fue desidia y muerte negra, oscura y aterradora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces recuerdo aquel viaje de estudio que hicimos \u2013en uno de los \u00faltimos a\u00f1os de la primaria\u2013 desde el pueblo hacia la capital, hacia el obelisco tan largo, largo y finito, hacia el teatro Col\u00f3n, tan terciopelo, tan dorado y majestuoso, hacia la Casa Rosada con presidente incluido, hacia esa plaza con ecos de revoluciones, de pueblo, de patas en la fuente, de bombardeos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese viaje \u2013el primero- en el que nos alejamos del campo, del r\u00edo, de la plaza, de las vueltas en bici por el centro y del carnaval a la hora de la siesta para venir al Ital Park, a elevarnos en la monta\u00f1a rusa hasta tocar el cielo, a hostigarnos en los autitos chocadores, a volar en los brazos del pulpo, a atrevernos a bailar en el centro del samba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese viaje en el que, al terminar la tarde, nos fuimos a gastar lo poco que nos quedaba en la helader\u00eda. A\u00fan veo mi nariz pegada en la vitrina y mis ojos m\u00e1s enormes que de costumbre porque ese helado era celeste, un celeste incre\u00edble, un celeste que no exist\u00eda en el pueblo, un celeste que deb\u00eda saber a gloria.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A\u00fan me veo comprando un cucurucho que chorreaba crema del cielo y sab\u00eda a eso precisamente: a cielo, puro, cremoso e infinito, a cielo surcado por gaviotas y por nubes con formas divertidas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y en el viaje de vuelta al pago, los varones. Que se hab\u00edan complotado para encarar \u2013cada uno\u2013 a la chica que m\u00e1s le gustaba. Un intercambio de asientos febril, misterioso, con un poco m\u00e1s de adrenalina que la del Ital Park.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y todas, todas se sonrojaban ante el gal\u00e1n de turno, y ped\u00edan un tiempo para pensarlo y quedaban en verse el domingo en la plaza para responder con una negativa que le romper\u00eda el coraz\u00f3n \u2013\u00a1est\u00e1bamos seguras de eso!\u2013 o para decirle que s\u00ed, que seamos novios, que paseemos de la mano y compartamos secretos y dale, no te olvides, el domingo robame un beso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero yo, imbuida de la emoci\u00f3n de salir del pueblo, de trepar hasta el cielo y de comerme el cielo hecho crema, no quise esperar hasta el domingo y en ese asiento oscuro del micro le dije que s\u00ed. Y aquel muchachito me agarr\u00f3 de los cachetes \u2013tan sonrojados, tan acalorados, tan ansiosos\u2013 y me dio un beso, ah\u00ed, en el medio de la boca y result\u00f3 que sus labios sab\u00edan a cielo, mejor que el helado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus labios \u2013qu\u00e9 susto\u2013 sab\u00edan a cielo. Sus labios \u2013qu\u00e9 lindo\u2013 sab\u00edan a cielo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>***<\/p>\n<h4><b>Olor a luci\u00e9rnagas\u00a0<\/b><\/h4>\n<p><b>(Del libro \u00abLa noche m\u00e1s larga\u00bb)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa tarde huele a luci\u00e9rnagas\u201d, dijo Beto mientras olfateaba el aire caliente que nos rodeaba. Mart\u00edn me code\u00f3 y nos largamos a re\u00edr. Beto siempre sal\u00eda con esas frases de poeta y nosotros nos re\u00edamos. A \u00e9l no le molestaba, terminaba unido a nuestras carcajadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sentados en el cord\u00f3n de la vereda, nos tom\u00e1bamos lo \u00faltimo que quedaba en la botella de Coca. Ya no estaba tan fresca porque ven\u00edamos racionando -para que nos dure m\u00e1s- desde que nos hab\u00edan dejado salir a jugar, ni bien termin\u00f3 la hora de la siesta. El f\u00fatbol en la calle se notaba en nuestras piernas chorreadas de transpiraci\u00f3n mezclada con tierra y en nuestros cachetes colorados. El inventario daba dos goles m\u00edos, un penal atajado por Beto y una rodilla sangrante de Mart\u00edn, que ya era cascarita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tarde no ol\u00eda a luci\u00e9rnagas, \u00bfqu\u00e9 olor pueden tener esos bichos? Ol\u00eda a milanesas que fritaba la mam\u00e1 de Beto.\u00a0 Al pelo reci\u00e9n lavado de la vecinita, que se pavoneaba en la vereda junto a su mejor amiga. A Lobo, el perro de la esquina que estaba m\u00e1s embarrado que nosotros y se rascaba sin cesar. Ol\u00eda a la cerveza que tomaban del pico los pibes sentados en el kiosco de enfrente.\u00a0 A tierra mojada porque reci\u00e9n hab\u00eda pasado el cami\u00f3n regador. A lo que huele el barrio en una tarde de verano. Pero no ol\u00eda a luci\u00e9rnagas. No existe el olor a luci\u00e9rnagas aunque Beto se lo imaginara.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La rutina ser\u00eda la misma de cada atardecer. Las mam\u00e1s de mis amigos iban a asomarse en un rato, limpi\u00e1ndose las manos en el delantal y grit\u00e1ndoles que vayan a ba\u00f1arse, que la comida ya estaba a punto de ser servida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de ellas me invitar\u00eda a cenar. Desde que mam\u00e1 no estaba para cocinarme milanesas, retarme para que haga la tarea y sacarme los piojos, se turnaban para mimarme un poco. Sab\u00edan que pap\u00e1 llegaba tarde del trabajo, que me daba un sanguchito de paleta y queso y que a veces hasta me perdonaba el ba\u00f1o. Que me dejaba mirar tele hasta cualquier hora. Que la mesa solo de dos hac\u00eda doler. Que nuestro gato la buscaba en la cama. Y que yo no me animaba a nombrarla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed fue. Graciela, la mam\u00e1 de Mart\u00edn sali\u00f3 a gritarnos que fu\u00e9ramos, que hab\u00eda fideos con salsa. Me pas\u00f3 la mano por el pelo \u2013como hac\u00eda mi mam\u00e1- y me encog\u00ed sobre los hombros. Ya me estaba desacostumbrando a las caricias.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese instante lleg\u00f3 mi viejo. Dej\u00f3 el tractor bajo el \u00e1rbol m\u00e1s cercano porque el sol de la ma\u00f1ana siguiente pod\u00eda calentar los sifones y hacerlos explotar. Mi pap\u00e1 era sodero. Recorr\u00eda el pueblo con un tractor que remolcaba un carro repleto de sifones, botellas de gaseosa y damajuanas de vino. Se cansaba mucho al cargar y descargar los cajones pero el sueldo le alcanzaba para mantenernos a los dos. A los tres, antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me abraz\u00f3 a la pasada, me pregunt\u00f3 cu\u00e1ntos goles hab\u00eda hecho y si me hab\u00eda portado bien. \u00c9l sab\u00eda que, salvo robar algunas ciruelas al \u00e1rbol del vecino, siempre me portaba bien. Mi mam\u00e1 me hab\u00eda ense\u00f1ado eso y yo, como si se tratara de un sortilegio, segu\u00eda todas sus indicaciones. Quiz\u00e1s si le hac\u00eda caso, alg\u00fan d\u00eda volver\u00eda a verla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEsta noche cenemos juntos\u201d, propuso. Graciela se puso contenta. No porque se liberaba de mi presencia, a ella le gustaba tenerme en su casa porque yo la ayudaba a lavar los platos y me re\u00eda con sus chistes. Se puso contenta porque quer\u00eda que mi pap\u00e1 se ocupara m\u00e1s de m\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras \u00e9l tiraba unas hamburguesas sobre la plancha y cortaba tomates y lechugas de la huerta del fondo para hacer una ensalada, me met\u00ed en la ducha. No estaba mal cambiar la rutina. Me pas\u00e9 la esponja suave por todo el cuerpo, me refregu\u00e9 con furia los rulos y dibuj\u00e9 un velero en los azulejos empa\u00f1ados por el vapor. Mientras tanto el aroma de la carne asada se confundi\u00f3 con el de la espuma y mi canci\u00f3n se mezcl\u00f3 con la m\u00fasica de la radio que pap\u00e1 hab\u00eda encendido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya en la mesa me sorprendi\u00f3. En lugar de servirme un vaso de Mocoret\u00e1 de ese anaranjado que te\u00f1\u00eda mi lengua, me ofreci\u00f3 un vaso de vino con soda. Poquito vino, mucha soda, un hielo. Siempre colocaba sobre la mesa un sif\u00f3n y el ping\u00fcino en el que refrescaba el vino que proven\u00eda de la vieja damajuana pero que jam\u00e1s me hab\u00eda convidado. \u201cYa est\u00e1s grande, Nico. Pod\u00e9s compartir esto conmigo\u201d, declar\u00f3. Y me sent\u00ed orgulloso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s vino lo dem\u00e1s. Recuerdo su discurso. Su mano temblorosa. Su voz que, de a ratos, se hac\u00eda m\u00e1s aguda. Su mirada que se escapaba por la ventana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dijo que yo ya sab\u00eda, que mam\u00e1 se hab\u00eda ido con otro hombre, que \u00e9l ya no estaba enojado, que la pod\u00eda entender, que el amor es as\u00ed, que va y que viene. Me cont\u00f3 que hab\u00eda llorado mucho por ella, que no sab\u00eda c\u00f3mo cuidarme, que deb\u00eda perdonarlo porque muchas veces fallaba. Me pidi\u00f3 que no me apene, que aprenda a vivir sin mam\u00e1, que no la odie porque ella seguro, seguro, me segu\u00eda amando. Me explic\u00f3 que un hombre no puede quedarse solo para siempre, que necesita alguien que lo acompa\u00f1e, que una mujer en casa me iba a hacer bien. Me anunci\u00f3 que ten\u00eda novia, que la quer\u00eda, que le hac\u00eda la vida m\u00e1s f\u00e1cil y que se iba a venir a vivir con nosotros. Me prometi\u00f3 que me iba a cuidar, que me iba a querer, que me iba a preparar milanesas, a acariciar la cabeza y a ayudar con la tarea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tragu\u00e9 la hamburguesa como pude, as\u00ed, en dos o tres pedazos enormes que me rasparon la garganta. Porque la garganta raspada fue por eso, por la hamburguesa grande y caliente. Empin\u00e9 aquel bautismo de vino con soda. Y le dije que s\u00ed, que entend\u00eda, que estaba bien.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s me fui a la vereda, a mirar el cielo. No s\u00e9 si lo que brillaban eran las estrellas o mis l\u00e1grimas. Deben haber sido las luci\u00e9rnagas. Beto hab\u00eda tenido raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sobre la autora:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/vichirivas\"><strong>Victoria Nasisi<\/strong><\/a> naci\u00f3 en Rojas, Buenos Aires, en 1974. Es autora de los libros de cuentos <strong><em>Amores locos<\/em><\/strong> (2014), <strong><em>Palabras que cortan<\/em><\/strong> (2015), <strong><em>La noche m\u00e1s larga<\/em><\/strong> (2018) y <strong><em>Los besos no ser\u00e1n televisados<\/em><\/strong> (2019). Muchos de sus cuentos han obtenido premios y reconocimientos en cert\u00e1menes literarios nacionales e internacionales. Es adem\u00e1s cofundadora del <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/GrupoGeaArg\">Grupo GEA<\/a>, que organiza peri\u00f3dicamente charlas y talleres literarios.<\/p>\n<p><strong>(*)<\/strong> Para conseguir los libros de los que fueron extra\u00eddos estos cuentos, en promoci\u00f3n, contactarse con la <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/vichirivas\">autora<\/a> o al correo: vickynasisi@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEse parque que fue Ital Park, que fue v\u00e9rtigo y emoci\u00f3n, que fue adrenalina, gritos y disfrute multicolor y que tambi\u00e9n fue desidia y muerte negra, oscura y aterradora.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":716,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[32,31],"class_list":["post-715","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-cuentos","tag-cuentos-realistas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/ital-aper-900x400-1.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/715","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=715"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":720,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/715\/revisions\/720"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}