{"id":444,"date":"2020-10-31T16:13:59","date_gmt":"2020-10-31T16:13:59","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=444"},"modified":"2020-10-31T16:16:23","modified_gmt":"2020-10-31T16:16:23","slug":"una-mochila-muy-pesada-natalia-mignacco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=444","title":{"rendered":"Una mochila muy pesada (Natalia Mignacco)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"445\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=445\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web.jpg\" data-orig-size=\"548,791\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"tapa-natalia_web\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web.jpg\" src=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web-208x300.jpg\" alt=\"\" width=\"208\" height=\"300\" class=\"alignleft size-medium wp-image-445\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web-208x300.jpg 208w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web.jpg 548w\" sizes=\"auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px\" \/><\/a> Probablemente lo primero que pensamos cuando una mochila est\u00e1 muy pesada es\u2026 \u00bfqu\u00e9 carga?, \u00bfest\u00e1 muy llena?, \u00bfcon qu\u00e9? Y si est\u00e1 tan llena\u2026 \u00bfhay todav\u00eda lugar para algo m\u00e1s? \u00bfHay quiz\u00e1s algo de ella que se pueda dejar afuera para no ir tan pesado? \u00bfO repartir un poco el peso para que sea m\u00e1s f\u00e1cil cargarla?<br \/>\nEl abecedario de an\u00e9cdotas que propone Natalia en este libro busca abrir y mirar un poco dentro de algunas de esas mochilas. Mochilas que cargan los ni\u00f1os y ni\u00f1as que transitan las escuelas y en donde los\/nos encontramos. Es un recorrido hecho con mucho cuidado y respeto que constituye una lecci\u00f3n de vida v\u00e1lida para cualquier ser humano. Y para quienes transitamos los espacios desde el rol docente, seguro cale a\u00fan m\u00e1s hondo, si eso fuera posible.<br \/>\nEl m\u00e9rito de esta escritura es el haber compilado esos momentos y proponerlos en esta edici\u00f3n para ser compartidos con quienes lleguen a estas p\u00e1ginas. Eso conlleva una generosidad enorme y tambi\u00e9n la asunci\u00f3n de una vulnerabilidad que muchas veces resulta dif\u00edcil de aceptar para quienes ejercemos la docencia, si bien es crucial poder hacerlo, para entendernos tambi\u00e9n como seres incompletos y en b\u00fasqueda.<br \/>\nEs imposible pensar la ense\u00f1anza y el aprendizaje por separado, como si quien ense\u00f1ara no estuviera aprendiendo necesariamente en ese mismo acto. Pich\u00f3n Riviere llamaba a este proceso \u201cEnse\u00f1aje\u201d, la conjunci\u00f3n \u00fanica y fundamental que re\u00fane a quienes constituyen el acto de aprendizaje y ense\u00f1an y aprenden por tanto a un mismo tiempo y desde cada lugar propio. Y eso excede los contenidos conceptuales para rebalsar hacia otras \u00e1reas m\u00e1s all\u00e1 del saber enciclop\u00e9dico y probablemente tambi\u00e9n nos excedan como sujetos en alg\u00fan punto, o excedan el rol, a\u00fan formando parte del mismo. Ser docente es confiar, brindar-se, es poner nuestro ser entero a disposici\u00f3n, es estar y entender que educar no se trata s\u00f3lo de impartir conocimiento, sino de guiar, acompa\u00f1ar y tambi\u00e9n dejarnos transformar por otros.<br \/>\nEn esos otros sin quienes es imposible todo acto de aprendizaje y emancipaci\u00f3n, aparece la idea de que todo encuentro es un reencuentro. Y si asumimos que eso es as\u00ed, entonces podr\u00edamos empezar a ver a la escuela ya no s\u00f3lo como un espacio de conocimiento, sino tambi\u00e9n como lo que mayormente es, un espacio de RE-conocimiento. Un reconocimiento que aparece conjugado en m\u00faltiples formas y tiempos e implica reconocer-los y reconocer-nos, como acto de amor.<br \/>\nEste amor deber\u00eda ser entendido como ternura de apertura hacia un otro y a su vez, el sostener esa ternura como un acto necesariamente valiente y de toma de posici\u00f3n. Dice Fernando Ulloa que \u201chablar de ternura en estos tiempos no es ninguna ingenuidad. Es un concepto profundamente pol\u00edtico. Es poner el acento en la necesidad de resistir la barbarizaci\u00f3n de los lazos sociales que atraviesan nuestros mundos\u201d. Aqu\u00ed se trata de apostar a la comprensi\u00f3n desde la ternura y al acompa\u00f1amiento para cargar esas mochilas, sin juzgar la carga que puedan traer dentro y sin asustarse de cu\u00e1n pesadas puedan ser.<br \/>\nHay un antiguo cuento sobre unos n\u00f3madas que vagaban por el desierto y se encontraron con alguien a quien convidaron agua. En agradecimiento, aquella persona les pidi\u00f3 que tomaran todos los guijarros que quisieran y que al d\u00eda siguiente sentir\u00edan ellos una gran alegr\u00eda y una gran tristeza. Aquellos hombres, sin entender demasiado, hicieron caso, tomando algunos para no ofender a quien los hab\u00eda ayudado y llenando apenas en parte sus alforjas. Pero a la ma\u00f1ana siguiente, descubrieron que los guijarros se hab\u00edan transformado en diamantes y sintieron una gran felicidad pero tambi\u00e9n una gran tristeza, por no haber aprovechado y tomado m\u00e1s. As\u00ed, muchas veces hay peque\u00f1os gestos que pueden parecer simples guijarros y podemos en ese momento no darles mayor importancia o no entender lo mucho que significan. Pero a futuro se convierten sin dudarlo en diamantes que llevamos con nosotros.<br \/>\nEstoy segura de que en cada relato por cada letra que contienen estas p\u00e1ginas hay infinidad de chicos y chicas que dieron y tomaron mucho de esos encuentros con sus docentes, a\u00fan sin saber todo lo que se jugaba en ese intercambio. Pero nosotros \u00bfestamos listos para tomar en la misma medida? Si es as\u00ed, el primer paso est\u00e1 cumplido y a continuaci\u00f3n hay much\u00edsimos de esos tesoros (o diamantes o guijarros) de val\u00eda infinita, en cada an\u00e9cdota que repasa una historia y se multiplica abri\u00e9ndose en muchos posibles encuentros a futuro. (del Pr\u00f3logo de de Brenda S. Berstein)<\/p>\n<p><HR><\/p>\n<p><H3>Una mochila muy pesada <\/H3> <\/p>\n<p>Natalia Mignacco. <\/p>\n<p>\u2013 1a ed. \u2013 Jun\u00edn : Rama Negra, 2020.<br \/>\n130 p. ; 20 x 14 cm. ISBN 978-987-4933-12-6<br \/>\n1. Educaci\u00f3n Secundaria. 2. Adolescencia. 3. Relatos. I. T\u00edtulo.<br \/>\nCDD 373.18<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/editorialramanegra.mercadoshops.com.ar\/MLA-886174456-una-mochila-muy-pesada-natalia-mignacco-_JM?quantity=1#position=2&#038;type=item&#038;tracking_id=6b44940e-e1c0-4870-9d44-4f14b5254522\" rel=\"noopener noreferrer\" target=\"_blank\">Comprar aqu\u00ed<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abecedario de an\u00e9cdotas que propone Natalia en este libro busca abrir y mirar un poco dentro de algunas de esas mochilas. Mochilas que cargan los ni\u00f1os y ni\u00f1as que transitan las escuelas y en donde los\/nos encontramos. Es un recorrido hecho con mucho cuidado y respeto que constituye una lecci\u00f3n de vida v\u00e1lida para cualquier ser humano. Y para quienes transitamos los espacios desde el rol docente, seguro cale a\u00fan m\u00e1s hondo, si eso fuera posible.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":445,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[32,19,16],"class_list":["post-444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1","tag-cuentos","tag-educacion","tag-experiencias-de-vida"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/tapa-natalia_web.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=444"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":447,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444\/revisions\/447"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}