{"id":408,"date":"2020-10-23T17:46:05","date_gmt":"2020-10-23T17:46:05","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=408"},"modified":"2020-10-23T17:46:05","modified_gmt":"2020-10-23T17:46:05","slug":"carta-para-una-ciudadania-inexistente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=408","title":{"rendered":"\u00abCarta para una ciudadan\u00eda inexistente\u00bb"},"content":{"rendered":"<h4>\u00abCarta para una ciudadan\u00eda inexistente\u00bb, por Laureano Pintos<\/h4>\n<p>Y sigamos haciendo de nuestras vidas un Shopping de consumo y traslademos nuestros cuerpos porque no soportamos el sedentarismo civilizatorio que nos ofrece la cultura. Esa renuncia pulsional, nos explicaba Freud, donde el sujeto tironeado por todos lados se las arregla para seguir mientras lleva a cabo su vida.<br \/>\nElegir salir a desplazarse por el espacio p\u00fablico o reunirse con los mismos de siempre en espacios cerrados, tomar cerveza en alg\u00fan lado, con alguien tambi\u00e9n que dice estar harto, como vos, del encierro, dentro del contexto de una pandemia y en particular en un pueblo donde la suma de casos activos por Covid-19 y muertes por la misma causa, es la m\u00e1s alta hasta el momento registrada, y en ascenso, desde d\u00edas antes al festejo de la primavera; es de una insensatez deliberada, para no referirme a ello como una canallada, escudada en la ins\u00f3lita e insignificante consigna de estar privado de la libertad en pleno uso y expresi\u00f3n dentro de un estado democr\u00e1tico.<br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 se queja el ciudadano que hace uso pleno de su derecho a expresarse? \u00bfEse que minimiza, reduce y banaliza la libertad luego de confundirla con el libre albedr\u00edo y no soporta la privaci\u00f3n porque nada le falta y contin\u00faa gui\u00e1ndose bajo la ideolog\u00eda individualista del libre mercado, y segrega la diferencia tan s\u00f3lo porque se le antoja, y rechaza la idea de autoridad porque \u00e9l es su propio due\u00f1o? \u00bfTan intensa es la insatisfacci\u00f3n para no poder tolerar sin hostilidad su propia renuncia?<br \/>\nPorque satisfacer \u201cnecesidades\u201d no es libertad. Cuando en realidad la libertad en s\u00ed misma no existe, siempre alg\u00fan condicionamiento tenemos, el m\u00e1s elemental es el que produce el lenguaje y la lista contin\u00faa formateada por la neurosis de cada uno.<br \/>\nPero por un rato juguemos a este juego de la encerrona tr\u00e1gica, y pensemos que somos seres conscientes y libres. Entonces el dilema que se nos presenta es otro: tenemos que saber decidir, la elecci\u00f3n es el efecto de una acci\u00f3n responsable, y para que eso ocurra, alguien primero tuvo que poder renunciar (a esa cosa que no eligi\u00f3) y llevar a cabo la decisi\u00f3n \u201ccorrecta\u201d.<br \/>\nContinuando con este razonamiento. Libertad es elegir y la elecci\u00f3n ya lleva impl\u00edcita una renuncia que desobedecemos si elegimos salir deliberadamente. Adem\u00e1s toda elecci\u00f3n lleva consigo la responsabilidad que implica haber tomado una decisi\u00f3n, hoy: cuidar al otro o enfermarlo.<br \/>\nCada uno elige. Lo vemos.<br \/>\nY como se ve por todos lados, los responsables est\u00e1n en sus casas o cumpliendo, cuando salen, con los cuidados b\u00e1sicos de los trabajadores esenciales para sobrevivir y sobrellevar la pandemia con toda la incertidumbre y el hartazgo que esto implica.<br \/>\nEn la vereda de enfrente, convive con su desmentida otra realidad. Una multitud reducida que podr\u00edamos llamar, a decir de Nietzsche, reba\u00f1o; act\u00faa siguiendo las exigencias que le ofrece el mercado: trasladarse en busca de la felicidad, que por supuesto no se la encuentra en ning\u00fan lado, pero salen tras ella y se topan con objetos que este mundo ofrece pero que nunca es ese que se necesita ni reemplaza al perdido, para satisfacer necesidades tan elementales como primitivas (porque sabemos que tomar un vaso de agua en tu casa no es igual a tomar una cerveza en un bar rodeado de \u201camigos\u201d; por supuesto que no es lo mismo, \u00bfpero con la mayor tasa de contagios, es igual, tiene el mismo valor la juntada?).<br \/>\nNo son tiempos para estar felices. M\u00e1s cuando la felicidad es el v\u00e9rtigo de lo transitorio, la b\u00fasqueda de soluciones urgentes sin necesidad de esfuerzos prolongados, las satisfacciones instant\u00e1neas; signos que muestran el fondo pulsional que sientan las bases de las formas del ser contempor\u00e1neas. Lazos ef\u00edmeros, contrapuestos a la densidad de las relaciones elementales de parentesco, que vuelven al otro inexistente. Me pregunto entonces c\u00f3mo cuidar del otro si para el individuo no existe. Relaciones l\u00edquidas ya nos advert\u00eda Bauman, al igual que la vida f\u00e1cilmente licuable.<br \/>\nEl individualismo invita a divertirse, a ir en busca del consumo, a decidir sin responsabilidad ni culpa, a gozar de manera autista, a vagar desvergonzado, bajo el capricho narcisista, llenando el universo de cosas, de infinidad de cosas que el individuo encuentra movi\u00e9ndose pero que no necesita en verdad, porque nunca soport\u00f3 la privaci\u00f3n, a\u00fan menos la autoridad del NO, porque tampoco nunca supo perder ni jugar a perder; o comer dulce de leche una vez al mes, o darse un gusto, cuando se cobra el salario. El individuo no es el ciudadano, sufre de patolog\u00edas de la \u00e9tica: el deber de su pasi\u00f3n lo empuja a no poder dejar de hacerlo. Es contempor\u00e1neo. No es un sujeto anudado responsablemente al derecho, hospitalario y solidario con el otro.<br \/>\nMuchos funcionarios de alto rango, ac\u00e1 y en todo el mundo, apelan a la responsabilidad social y\/o ciudadana, en una situaci\u00f3n extraordinaria donde lo importante de cuidarse es cuidar al otro, mientras piensan a su vez en hacer andar la econom\u00eda (sin dejar de producir crisis en la gobernabilidad). Saben, est\u00e1n errando el mensaje; porque el reba\u00f1o responde a pulsiones medi\u00e1ticas m\u00e1s primitivas, arraigadas infantilmente a fantas\u00edas omnipotentes que no dejan de ser peligrosas y sacian sus libertades consumiendo, devorando cualquier cachivache que encuentren a pocas cuadras de su casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a015. X. 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/2019\/05\/15\/mediocresia-laureano-pintos\/\">Laureano Pintos<\/a> naci\u00f3 el 20 de diciembre de 1975 en Arrecifes. Psicoanalista, Licenciado y Profesor de Psicolog\u00eda. Ha publicado algunos art\u00edculos en el diario P\u00e1gina Local de Arrecifes sobre Psicoan\u00e1lisis y Cultura. Autor de los poemarios: Campos de Agua, ed. Al Margen (2010); Kamikaze, ed. Al Margen (2011); Cacer\u00eda (2012); Paisaje Geneal\u00f3gico, ed. Al Margen (2016); \u00bfOtra vez la cig\u00fce\u00f1a? (2016); Gris, ed. Par\u00e9ntesis (2017). Hembras, ed. Par\u00e9ntesis (2018); y Tiritas de Sue\u00f1os, ed. Par\u00e9ntesis (2018) Mediocres\u00eda, ed. Milena Pergamino (2019), y Revoluci\u00f3n de la Alegr\u00eda, ed. Par\u00e9ntesis(2020).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una multitud reducida que podr\u00edamos llamar, a decir de Nietzsche, reba\u00f1o; act\u00faa siguiendo las exigencias que le ofrece el mercado: trasladarse en busca de la felicidad, que por supuesto no se la encuentra en ning\u00fan lado, pero salen tras ella y se topan con objetos que este mundo ofrece&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":409,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-408","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Carta-LP.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=408"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":419,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions\/419"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}