{"id":1636,"date":"2024-07-27T11:03:38","date_gmt":"2024-07-27T14:03:38","guid":{"rendered":"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=1636"},"modified":"2024-07-27T11:15:00","modified_gmt":"2024-07-27T14:15:00","slug":"la-palabra-encarnada-homenaje-a-horacio-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=1636","title":{"rendered":"La palabra encarnada. Homenaje a Horacio Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">O \u201cLo que pensamos que pensamos \u2013o \u2018Lo que decimos que decimos\u2019\u2013 sobre Horacio Gonz\u00e1lez (o \u2018Desde Horacio\u2026 Etc.)\u201d<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div data-carousel-extra='{&quot;blog_id&quot;:1,&quot;permalink&quot;:&quot;https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=1636&quot;}' id='gallery-1' class='gallery galleryid-1636 gallery-columns-2 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1639'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"225\" src=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-300x225.jpeg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-300x225.jpeg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-600x450.jpeg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-768x576.jpeg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-attachment-id=\"1639\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1639\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1.jpeg\" data-orig-size=\"1600,1200\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Taller 1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-1-1024x768.jpeg\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1640'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"225\" src=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-300x225.jpeg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-300x225.jpeg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-600x450.jpeg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-768x576.jpeg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-attachment-id=\"1640\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1640\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2.jpeg\" data-orig-size=\"1600,1200\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Taller 2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-2-1024x768.jpeg\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p>Por <strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ezequiel.evangelista.5\">Ezequiel Evangelista<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa palabra encarnada. Homenaje a Horacio Gonz\u00e1lez\u201d, fue el nombre de un taller de lectura que tuvo lugar en la biblioteca p\u00fablica de un municipio del noroeste de la provincia de Buenos Aires. Una vez por semana durante dos meses, nos reunimos a conversar a partir de las coordenadas que nos propon\u00edan una serie de textos.<\/p>\n<p>Para el armado de la gacetilla del taller, difundimos un parrafito armado como en un adem\u00e1n de <em>bricoleur<\/em>, a partir de \u201cYo ya no. Horacio Gonz\u00e1lez: el don de la amistad\u201d, libro de Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez. La del \u201c<em>bricoleur<\/em>\u201d, es una met\u00e1fora de Claude Levi Strauss (digamos, entonces, una met\u00e1fora levistraussiana) que sol\u00eda referenciar Horacio. <em>Bricoleur<\/em> es quien inventa, pero a partir de lo existente. Labor artesanal que trabaja con materiales reciclados, con fragmentos de otros objetos, ya sean peque\u00f1os tesoros (como este libro), ya maquinarias ca\u00eddas en desuso, o recuerdos arrumbados en el almac\u00e9n de los trastos. Levi Strauss hablaba de \u201cpensar los pensamientos de mezcla sin que pierdan su gracia creadora\u201d.<\/p>\n<p>Dicho libro de Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez, forma parte de la colecci\u00f3n Cuanta R\u00edos, coeditada por las editoriales Las Cuarenta y El r\u00edo son orillas. El libro de Mar\u00eda P\u00eda es sobre la vida de Horacio, sobre su relaci\u00f3n con Horacio o su sobre la vida de ella; es un texto muy raro. Como ligero homenaje al gesto de Horacio diciendo \u201ccito de memoria\u201d en diversos rincones de su obra (que se esfuerza por cuestionar las normas de citado del molde bancario, del <em>ethos burocr\u00e1tico<\/em> universitario -el concepto es de Wright Mills-). Y tambi\u00e9n, como peque\u00f1o reparo a un gesto tan irresponsable como intentar condensar en este ensamble artificioso de frases y palabras un libro tan inclasificable como el de L\u00f3pez que no se define entre biograf\u00eda, conjunto de rese\u00f1as de libros, o un ensayo que est\u00e1 discutiendo alguna de las tantas problem\u00e1ticas abordadas en la obra gonzaliana. Como homenaje y como irresponsabilidad, entonces, optamos por utilizar a continuaci\u00f3n unas equ\u00edvocas comillas simples, que nos permitan dudar de la siguiente \u00bfcita?<\/p>\n<blockquote><p><em>\u2018Horacio Gonz\u00e1lez (1944-2021) fue un Soci\u00f3logo, Doctor en Ciencias Sociales, singular profesor universitario, exuberante ensayista, militante tenaz que fue parte de las izquierdas peronistas y fundador de Carta Abierta, gran orador, atento novelista, polemista cr\u00edtico, profuso editor y -durante una d\u00e9cada- Director de la Biblioteca Nacional. Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez y Guillermo Korn, compiladores de la antolog\u00eda publicada por CLACSO, que nos proponemos leer colectivamente; nos aventuran en el archipi\u00e9lago de una figura clave de la conversaci\u00f3n p\u00fablica argentina. Un nombre que condensa experiencias, discusiones y \u00e9pocas. Un baqueano que indaga los rastros de la tradici\u00f3n ensay\u00edstica argentina durante una traves\u00eda por una gran biblioteca, en la que a cada paso encuentra rugosidades inesperadas. Un exiliado que se pregunta por el sentido, la promesa y la tragedia de la naci\u00f3n. Un pensador del mito (sin ser su apologista) empe\u00f1ado en hacer resonar una \u00e9poca en otra. Un escritor con vocaci\u00f3n bautismal que nombra y titubea, en un vistoso derroche de palabras (en un clandestino reino del matiz). Un intelectual coral, que funda grupos, teje redes, genera disc\u00edpulos. Horacio Gonz\u00e1lez como el nombre \u2013siempre equ\u00edvoco- de un entrevero: a un lado, la detenida reflexi\u00f3n textual sobre el archivo, el estilo, la sonoridad y el ritmo del lenguaje; al otro, la urgente configuraci\u00f3n de una zona de palabras y entonaciones comunes.\u2019<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>He aqu\u00ed nuestra hip\u00f3tesis (o nuestro modelo) de lectura y nuestra invitaci\u00f3n a entrar a un mundo. Y resulta que la convocatoria tuvo su inesperada correspondencia. Y nos empezamos a reunir. Si acaso se quisiera componer una suerte de rese\u00f1a de esta experiencia. Y aqu\u00ed se podr\u00eda interrumpir la oraci\u00f3n y apuntarse en qu\u00e9 rinc\u00f3n de la obra de Gonz\u00e1lez se piensa el g\u00e9nero rese\u00f1a (tal como sucede con otros rituales escriturarios como siluetas, brindis o juramentos). Repitamos. Si acaso se quisiera componer una suerte de rese\u00f1a de esta experiencia, se podr\u00eda comenzar diciendo -o, mejor dicho, escribiendo- que hicimos una peque\u00f1a ronda de presentaciones tratando de atrapar con palabras: qu\u00e9 nos trajo hasta ac\u00e1, hasta esta -esa- conversaci\u00f3n. No importa en este caso -acaso en ning\u00fan caso- qui\u00e9n dijo qu\u00e9. Pero entonces nos apresuramos a concluir que:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cNos estamos reuniendo para compartir un tipo de lecturas al cual quiz\u00e1s no estamos acostumbradxs, nos reunimos porque nos entusiasma y necesitamos leer con otrxs e insistir en el anal\u00f3gico cara a cara, porque el texto se entrama con nuestras trayectorias vitales de modos que incluso desconoc\u00edamos, porque nunca hab\u00edamos le\u00eddo a Horacio Gonz\u00e1lez, pero nos resultaba una personalidad interesante del debate p\u00fablico, una voz necesaria o como dice el dicho: \u00b4un libro abierto\u00b4. Porque estamos dispuestxs a salir transformadxs de estas lecturas, porque nos interesa politizar un momento y una pr\u00e1ctica tan relevante, pero -tantas veces- tan solitaria, como la lectura. En suma, nos estamos reuniendo a leer a Horacio porque sentimos que hab\u00edamos escuchado alguna clase suya, pero ahora sentimos que tenemos la suerte de estrecharle la mano. Nos estamos reuniendo porque -como dijera en el discurso de despedida de su gesti\u00f3n de la Biblioteca Nacional-: \u2018sin nosotros no somos nada\u2019.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Con estas palabras comenzamos el segundo encuentro. Pero no nos apresuremos, qued\u00e9monos unas l\u00edneas m\u00e1s en el primer encuentro (aunque en \u00faltima instancia, pens\u00e1ndolo mejor, tampoco nos interesa un cronograma sobre en cu\u00e1l encuentro dijimos qu\u00e9). Tras presentarnos, inscribimos al taller en el amplio elenco de excusas que hemos ido inventando para darnos ciertas discusiones como comunidad. <strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/JornadasFilosoQue\">FilosoQu\u00e9<\/a><\/strong> surgi\u00f3 como un ciclo itinerante de charlas debate a cargo de invitadxs que recibimos peri\u00f3dicamente en distintas en instituciones culturales, educativas, sindicales, partidarias y comerciales, de nuestra regi\u00f3n. A poco de echarse a andar, surgi\u00f3 el segundo formato, algunos de lxs invitadxs al ciclo comenzaron a publicar en la colecci\u00f3n de filosof\u00eda de la editorial Nido de Vacas. Charlas, libros y talleres.<\/p>\n<p>Talleres como \u201cLa palabra encarnada. Homenaje a Horacio Gonz\u00e1lez\u201d, constituyen el tercer formato del ciclo FilosoQu\u00e9. Se trata de la d\u00e9cima experiencia de estas caracter\u00edsticas. Taller tras taller (vaya trabalenguas) hemos ido apuntando unas provisorias conclusiones sobre c\u00f3mo leer. Conviene (ya sea como un atajo, ya como un rodeo) no demorarnos m\u00e1s l\u00edneas antes de estas instrucciones proped\u00e9uticas. O, dicho a la inversa, conviene demorarse algunas l\u00edneas en estas astucias de rastreador antes de meternos en nuestro tema. \u00bfY cu\u00e1l es nuestro tema? Rese\u00f1ar un taller de lectura \u2013ya lo hemos dicho- \u00bfy qu\u00e9 le\u00edmos? A Horacio Gonz\u00e1lez. Nuestro tema es Horacio Gonz\u00e1lez, en tanto conjunto de textos, puesto que nos ocupa un comentario sobre un taller de lectura. Y en este, en nuestro terco ensayo retrospectivo de simult\u00e1neamente inteligir y comunicar una peque\u00f1a experiencia colectiva, de paso, quiz\u00e1s convenga tambi\u00e9n empezar a introducir solapadamente la jerga, la lengua y el idioma de Horacio Gonz\u00e1lez (aunque, m\u00e1s que introducir estaremos entonces explicitando un movimiento argumentativo que ya ven\u00eda haciendo huella entrel\u00edneas).<\/p>\n<p>Y es que prestar atenci\u00f3n a c\u00f3mo usamos las palabras, es un adem\u00e1n o un gesto gonzaliano. Adem\u00e1n. Lo que Horacio caracteriza como \u201cel efecto corporal de la escritura y la escritura galvanizada por los signos de los cuerpos crispados\u201d. Gesto. Lo que Gonz\u00e1lez caracteriza como \u201cun gran tema ling\u00fc\u00edstico, la sustituci\u00f3n absoluta del lenguaje\u201d. Lo primero lo dice en torno a David Vi\u00f1as, lo segundo en torno a Jorge Luis Borges. Y es que Gonz\u00e1lez piensa debatiendo con la tradici\u00f3n ensay\u00edstica argentina.<\/p>\n<p>Nos propusimos leer un libro: \u201cLa palabra encarnada. Ensayo, pol\u00edtica y naci\u00f3n. Textos reunidos de Horacio Gonz\u00e1lez (1985-2019)\u201d. Lo le\u00edmos entero y en orden. Encuentro a encuentro conversamos a partir de ciertos nombres, trayectorias o entusiasmos pol\u00edticos que relevan los textos de Horacio, y antes de terminar la clase, conven\u00edamos la selecci\u00f3n siguiente. Como notas al margen de nuestro texto de cabecera, nos servimos de otros de los cuantiosos textos de Horacio, as\u00ed como de algunos de los numerosos materiales audiovisuales disponibles en internet (abundancias que suelen explicarse por el car\u00e1cter militante de este ensayista del pensamiento, que no dej\u00f3 por corresponder ninguna invitaci\u00f3n, y siguen apareciendo conferencias desgrabadas, entrevistas, pr\u00f3logos, intervenciones p\u00fablicas de diversa \u00edndole).<\/p>\n<p>Provisorias conclusiones sobre c\u00f3mo leer, anunci\u00e1bamos hace un par de convenientes desv\u00edos. Antes que nada (si es que esta f\u00f3rmula puede utilizarse a esta altura del texto) debemos leer sin la pretensi\u00f3n de atraparlo todo, es el \u00fanico modo de no abandonar libros compulsivamente. Si no entendemos, seguimos. Siempre. Pero sobre todo con Gonz\u00e1lez, porque como dice Jos\u00e9 Pablo Feinmann en el libro \u201cHistoria y pasi\u00f3n. La voluntad de pensarlo todo\u201d -en el cual conversa con Horacio, con la moderaci\u00f3n de H\u00e9ctor Pav\u00f3n-.<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cCreo que tenemos que recuperar el humanismo cr\u00edtico. No es casual que Horacio haya lanzado esa frase en estas conversaciones. El tema es largo. En el N\u00b04 de <\/em>Envido<em> (\u00a1en septiembre de 1971!), Horacio lanz\u00f3 una f\u00f3rmula filos\u00f3fica, antropol\u00f3gica y pol\u00edtica que a m\u00ed me impresion\u00f3 fuertemente. Aqu\u00ed tengo que hacer un rodeo. Porque creo que es necesario marcar una diferencia que hay entre Horacio y yo. Algunos a quienes coment\u00e9 (con entusiasmo) que est\u00e1bamos haciendo este libro, dijeron: <\/em><em>\u00abVamos a leer solo tus partes, que son las \u00fanicas que vamos a entender\u00bb. Persigue a Horacio desde siempre su fama de oscuro. Condici\u00f3n que comparte nada menos que con Her\u00e1clito y otros grandes fil\u00f3sofos. En mayo de 1973 le\u00ed \u2013en una reuni\u00f3n del Consejo de Redacci\u00f3n de Envido- un trabajo que llevaba el t\u00edtulo de \u00abEl peronismo y las F.F.A.A.\u00bb. Alguien -ir\u00f3nicamente- dijo que leyera s\u00f3lo las partes referidas a la actualidad, ya que confiaba en todo lo te\u00f3rico, pero en algunas de \u00absus apreciaciones sobre la coyuntura el compa\u00f1ero Jos\u00e9 puede delirar un poco\u00bb. H\u00e9ctor Abrales dijo: \u00abR\u00edanse si quieren. Pero de nosotros el \u00fanico que va a pasar a la historia es Jos\u00e9\u00bb. Otro dijo: \u00abNo, Horacio tambi\u00e9n\u00bb. Abrales \u2013casi enojado- dijo: \u00abNo me jodas. A Horacio nadie le entiende una mierda de lo que escribe\u00bb. Y el que defend\u00eda a Horacio dijo: \u00abPuede ser, pero -y perd\u00f3name, Jos\u00e9- a veces una l\u00ednea de Horacio te ilumina m\u00e1s que treinta de Jos\u00e9\u00bb. Tomando la cosa con humor, dije: \u00ab\u00bfNo podr\u00edan ser quince, diez?\u00bb. Abrales se mand\u00f3 a guardar. Y recuerdo esto porque creo que es una manera muy aut\u00e9ntica para comprender la escritura de Horacio. Hay que entregarse a ella, aceptar sus pasajes oscuros, siempre aparecer\u00e1 la l\u00ednea o las l\u00edneas que dar\u00e1n sentido al todo.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Entonces, primera provisoria conclusi\u00f3n sobre c\u00f3mo leer: no pretender atraparlo todo. Esto ya lo dijimos. De paso, se\u00f1alemos otro gesto gonzaliano, la intempestiva expresi\u00f3n \u201cya dije\u201d, como pidiendo disculpas anticipadas por repetir una palabra en una intervenci\u00f3n. Habiendo tantas palabras, Horacio Gonz\u00e1lez no pod\u00eda darse el lujo (o esquivar el esfuerzo de evitar) una repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>Segunda pista para leer: tramar Genealog\u00edas. Que, de paso (ya dije \u201cde paso\u201d), as\u00ed, con may\u00fascula: \u201cGenealog\u00eda\u201d, es nombre de uno de los \u00faltimos libros de Horacio Gonz\u00e1lez. Se trata de unas conferencias que dict\u00f3 en la Facultad Libre de Rosario, instituci\u00f3n imaginativa que coedit\u00f3 las desgrabaciones junto con el Laboratorio de Investigaci\u00f3n sobre Movimientos, Estados y Sociedad (LIMES). Esta segunda estrategia de lectura vale para todo texto. Pero, al igual que en la primera, resulta apremiante en el caso de la obra de Gonz\u00e1lez, que bien puede entram\u00e1rsela simult\u00e1neamente en la subterr\u00e1nea met\u00e1fora marxista del viejo topo de la praxis pol\u00edtica y en el balbuceo propio de lo que Jos\u00e9 Lezama Lima llamara: \u201cla expresi\u00f3n americana\u201d.<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n de dicho libro, Eduardo Rinesi dijo que Horacio \u2013a pesar suyo, quiero decir, del propio Horacio- era, en \u00faltima instancia soci\u00f3logo. Por lo tanto, se encarg\u00f3 de pensar las instituciones (universidades y bibliotecas), los mitos (la cautiva, Per\u00f3n, los fusilamientos) y las acciones humanas. Algo as\u00ed como \u201clos tres grandes temas de Horacio Gonz\u00e1lez\u201d. E, inmediatamente, aclara: \u201csi uno pudiera decir una tonter\u00eda como esa\u201d. Y respecto de las acciones humanas, se detiene Rinesi en una acci\u00f3n humana sobre la que piensa y a partir de la cual escribe Horacio en su af\u00e1n archiv\u00edstico de dialogar con la tradici\u00f3n. Hay una frase del 18 Brumario, de Karl Marx, que a Horacio le gustaba citar. Y la citaba con distintos gestos, a veces muy bien, a veces la modificaba un poquito (haciendo trampa), a veces comentando c\u00f3mo otros hac\u00edan trampa al citarla mal (demostrando que \u00e9l era muy consciente de hacerlo en otros textos), etc. Ya que estamos, citemos de memoria. La frase dice algo as\u00ed como \u201clos hombres hacen la historia, pero en condiciones que desconocen\u201d. Pero podemos encontrar variantes: \u201clos hombres hacen la historia, pero en condiciones que le vienen dadas por la historia\u201d, \u201clos hombres hacen la historia, pero con acciones incompletas\u201d (y el conductor vendr\u00eda a completar esa incompletitud), etc.<\/p>\n<p><strong>Genealog\u00eda.<\/strong> O tradici\u00f3n. Este taller \u2013que estamos rese\u00f1ando- se inscribe, a su vez, en una genealog\u00eda o en una peque\u00f1a tradici\u00f3n de talleres introductorios a la filosof\u00eda como: \u201cDios \u2013 Alma \u2013 Mundo\u201d (2017), o de experimentos de puesta en juego de la filosof\u00eda en el debate pol\u00edtico: \u201cClase \u2013 Raza \u2013 G\u00e9nero\u201d (2018), as\u00ed como de la construcci\u00f3n de una peque\u00f1a biblioteca compartida con distintos talleres de lectura: \u201cFilosof\u00eda profana. Hacia un pensamiento de lo no humano\u201d de Silvana Vignale (2021), \u201cFilosof\u00eda y naci\u00f3n\u201d en homenaje a Jos\u00e9 Pablo Feinmann, \u201cPosmodernidad\u201d de Esther D\u00edaz (2022), \u201cLa sangre derramada\u201d de Jos\u00e9 Pablo Feinmann, \u201cNuestros a\u00f1os sesentas\u201d de Oscar Ter\u00e1n -con la participaci\u00f3n del profesor Facundo Messere-, \u201cMeditaci\u00f3n de la t\u00e9cnica\u201d de Jos\u00e9 Ortega y Gasset -con la participaci\u00f3n del profesor Juan Pablo Elissamburu- (2023) y el taller \u201cSor Juana In\u00e9s de la Cruz, Filosof\u00eda y literatura\u201d -con la participaci\u00f3n de la profesora Leticia Sales- (2024).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1641\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1641\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-rotated.jpeg\" data-orig-size=\"1600,1200\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Libros\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-1024x768.jpeg\" class=\" wp-image-1641 aligncenter\" src=\"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"312\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-300x225.jpeg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-rotated-600x450.jpeg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-768x576.jpeg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-rotated.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hace falta atraparlo todo, hemos dicho. No hace falta estar de acuerdo, agreguemos. Pero s\u00ed ser lo suficientemente generosos como para acompa\u00f1ar el argumento del\/a autor\/a que nos dispongamos leer. Adem\u00e1s, es preciso distinguir voces y sedimentos alojados en las palabras (discriminar usos cotidianos de usos t\u00e9cnicos de ciertas palabras); en suma, tramar genealog\u00edas o tradiciones. Hemos dicho que Horacio era soci\u00f3logo. No obstante, \u00e9l polemizaba con el destino profesional y el entusiasmo cientificista de su formaci\u00f3n de grado. Prefer\u00eda palabras m\u00e1s cl\u00e1sicas, como las que le daban nombre a la Facultad que alojaba su carrera durante su formaci\u00f3n: \u201cFilosof\u00eda y Letras\u201d son palabras m\u00e1s err\u00e1ticas y por lo tanto m\u00e1s potentes. En nuestros talleres solemos decir que la filosof\u00eda es una suerte de laberinto conceptual. No hay entradas (\u00bfsalidas?) sencillas. Pero por alg\u00fan lado hay que comenzar. Con lo cual, no hay que temer la gu\u00eda de definiciones y esquemas provisorios, aunque sin olvidar que tarde o temprano deberemos abandonarlos si nos disponemos a pensar m\u00e1s delicada o decididamente. En suma, esta rese\u00f1a deber\u00e1 ser desechada m\u00e1s pronto que tarde. Pero si esperamos a leer completa la obra de Horacio Gonz\u00e1lez para atrevernos a decir algo, no podr\u00edamos sino abandonar iniciativas. Resaltemos una primera frase para comenzar: \u201cescribir para comprender\u201d. All\u00e1 vamos.<\/p>\n<p>Nuestras clases tienen un primer momento de exposici\u00f3n, que puede tornarse m\u00e1s extenso de lo que nos sugiere nuestra \u00e9poca como deseable. A los efectos de ordenar nuestra conversaci\u00f3n, -y acaso como \u00faltima estrategia de lectura, aunque se trata ya de una estrategia de escucha y de reflexi\u00f3n sobre la lectura- insistimos en que es conveniente tener a mano papel y l\u00e1piz y tomar nota de una palabra, una frase, una relaci\u00f3n, una pregunta o una ocurrencia que se desencadene en nuestras cabezas (o mejor, en nuestros cuerpos -que se encarne-) a partir del comentario apretado de los textos que nos convocan. Al llegar el momento del debate, debemos poder reponer el contexto en el marco del cual aflor\u00f3 aquello que anotamos con premura para que no huya como un animal silvestre, inatrapable. Y poner en situaci\u00f3n nuestra intervenci\u00f3n es una primera forma de dar razones de por qu\u00e9 pensamos lo que pensamos, cifra de la labor filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>Genealog\u00edas. Tradiciones. Y podemos agregar, rastros. Promediando un pr\u00f3logo a unos Cuadernos editados en Santiago de Chile hablaba Gonz\u00e1lez sobre:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cNuestros propios ejercicios hereditarios, que incluyen, por ejemplificar sucintamente, a Baudelaire v\u00eda John William Cooke, a Gramsci v\u00eda Aric\u00f3 y Mari\u00e1tegui, y a Sartre y Merleau-Ponty v\u00eda Oscar Masotta.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Pues bien, nosotrxs practicamos nuestro propio ejercicio hereditario relativo a Horacio Gonz\u00e1lez, v\u00eda Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez y Guillermo Korn. Y, tambi\u00e9n podr\u00edamos decir, v\u00eda una prestigiosa instituci\u00f3n internacional no gubernamental llamada Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), que fue creada en 1967 y que nuclea 883 centros de investigaci\u00f3n y posgrado en 56 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y otros continentes. \u201cLa palabra encarnada\u201d fue publicado por CLACSO, m\u00e1s precisamente en el marco de la colecci\u00f3n Legados. El objetivo de esta antolog\u00eda, seg\u00fan afirman los editores, fue latinoamericanizar la obra de Horacio. No obstante, cabe se\u00f1alar que la inmensa mayor\u00eda de su obra fue publicada por la editorial Colihue. Cuyo cat\u00e1logo incluye tambi\u00e9n muchos de los textos sobre los que se expiden los ensayos gonzalianos.<\/p>\n<p>Destaquemos, entre los otros materiales utilizados en el taller -lecturas y materiales audiovisuales\u2013 (condimentos del libro \u201cLa palabra encarnada\u201d, hemos dicho), otros tantos entusiasmos pol\u00edticos de su trayectoria vital. Es decir, podr\u00edamos incluir aqu\u00ed aspectos de lo que -a disgusto de Horacio- suele llamarse Curr\u00edculum Vitae. \u201cEl mundo ser\u00eda un lugar mejor sin curr\u00edculums\u201d, dice Horacio para tranquilizar a un periodista que titubea a la hora de presentarlo para comenzar una entrevista sobre su -entonces- \u00faltimo libro. En \u201cYo ya no\u201d, Mar\u00eda P\u00eda destaca los textos m\u00e1s biogr\u00e1ficos: las entrevistas a Horacio incluidas en la (monumental) obra \u201cLa voluntad\u201d de Eduardo Anguita y Mart\u00edn Caparr\u00f3s, y el libro de conversaciones con Jos\u00e9 Pablo que Feinmann \u2013que ya hemos mencionado-: \u201cHistoria y pasi\u00f3n\u201d. Y, si hubiera que hacer lo propio con los videos, podr\u00edamos mencionar las dos partes del \u201cTestimonio\u201d de Horacio Gonz\u00e1lez en el marco de las entrevistas llevadas a cabo en el marco del proyecto: \u201cArchivo testimonial\u201d, una colosal tarea archiv\u00edstica de la historia oral en torno al terrorismo de Estado llevado a cabo durante la \u00faltima dictadura c\u00edvico-eclesi\u00e1stico-militar en Argentina. Las dos partes de la entrevista a Horacio, junto al resto de las \u2013hasta ahora- 180 entrevistas, est\u00e1n disponibles en el Canal de YouTube de la Biblioteca Nacional, y constituyen s\u00f3lo una de las numerosas y diversas iniciativas virtuales de (en este caso simult\u00e1nea) documentaci\u00f3n y puesta en circulaci\u00f3n del acervo documental, de la Biblioteca Nacional.<\/p>\n<p>En cuanto a su obra, cabe destacar, en formato papel la edici\u00f3n especial de la Revista La Biblioteca: \u201cLos libros y la vida. Horacio Gonz\u00e1lez (1944-2021)\u201d. Otra de las iniciativas que la Biblioteca recuper\u00f3 de su tradici\u00f3n durante la gesti\u00f3n de Horacio y compa\u00f1\u00eda. La primera temporada de la revista tuvo lugar durante la gesti\u00f3n de Paul Groussac (a fines de siglo XIX), la segunda bajo la gesti\u00f3n de Borges (a mediados de s. XX) y la tercera, durante la etapa Gonz\u00e1lez. Groussac-Borges-Gonz\u00e1lez, tres mojones en la historia de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno (y el nombre de la Biblioteca es ya un tema gonzaliano). Historia que ya fue escrita en reiteradas oportunidades. La m\u00e1s importante fue escrita por el propio Gonz\u00e1lez, y publicada por la editorial de la Biblioteca (otra novedad de su gesti\u00f3n \u2013esto merece unas l\u00edneas aparte, pero las incluimos m\u00e1s abajo). Es decir, Horacio escribi\u00f3 la \u201cHistoria de la Biblioteca Nacional. Estado de una pol\u00e9mica\u201d, mientras era su director. Es decir, para dirigirla. Escribir para comprender.<\/p>\n<p>La editorial (ahora en tanto texto introductorio o apertura) del N\u00famero especial, publicada en oto\u00f1o de 2022, lleva por t\u00edtulo: \u201cLa filigrana sutil y traviesa de la historia: Groussac, Borges y Gonz\u00e1lez\u201d, escrita por Mar\u00eda Pia, Eduardo y \u2013agreguemos, pues todav\u00eda no lo hab\u00edamos mencionado:- Sebasti\u00e1n Scolnik\u00a0 (y aclaremos: Coordinador de Publicaciones de Ediciones Biblioteca Nacional). La presentaci\u00f3n del n\u00famero especial, afirma:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cHoracio Gonz\u00e1lez, quien supo encarnar una figura m\u00faltiple y refinada del intelectual capaz de reunir un pensamiento sobre la historia, con una fuerte preocupaci\u00f3n sobre sus mitos y enigmas irresueltos, una vocaci\u00f3n pol\u00edtica emancipatoria y una escritura sofisticada que coloca a la palabra al borde mismo de sus posibilidades <\/em>[\u2026]<em>\u00a0 El n\u00famero contiene rese\u00f1as o ensayos a prop\u00f3sito de cada uno de los libros de Gonz\u00e1lez. Una suerte de homenaje al eximio rese\u00f1ista, y de iron\u00eda respecto del escritor pudoroso que siempre pensaba que lo que escrib\u00eda no resultar\u00eda interesante para nadie que no fuera demasiado atolondradx.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>48 rese\u00f1as de 53 autorxs, un pu\u00f1ado de discursos de Horacio y una cuantiosa galer\u00eda fotogr\u00e1fica, componen esta d\u00e9cimo sexta edici\u00f3n (N\u00famero especial) de la tercera temporada (la temporada gonzaliana) de la revista La Biblioteca. Una iniciativa absolutamente elocuente (en este y en cada uno de sus n\u00fameros) respecto de la necesidad abrir el juego del debate p\u00fablico a muchas y distintas voces. Lo propio puede decirse, amplificando la perspectiva respecto del cuantioso y desafiante o suculento cat\u00e1logo de Ediciones Biblioteca Nacional (que est\u00e1 disponible para descargarse \u2013igual que muchos de los PDF completos de los libros del cat\u00e1logo- de la p\u00e1gina web de la Biblioteca Nacional). R\u00e1pidamente podemos destacar dentro del mentado cat\u00e1logo: las ediciones facsimilares de algunas de las principales revistas argentinas (en \u201cLa palabra encarnada\u201d se incluyen los pr\u00f3logos de Horacio a las reediciones de \u201cEnvido\u201d y \u201cPasado y presente\u201d), la edici\u00f3n de la obra completa de Le\u00f3n Rozitchner (lo cual incluye textos que no hab\u00edan sido publicados en la Argentina e incluso textos in\u00e9ditos), investigaciones llevadas a cabo como parte de la labor archiv\u00edstica de la Biblioteca, y la transformaci\u00f3n en libros de jornadas, mesas redondas, homenajes y muestras llevadas a cabo en el Museo de la Lengua y el Libro \u2013que desde 2021 lleva el nombre de:- Horacio Gonz\u00e1lez (y que constituye otra de las iniciativas de su gesti\u00f3n, que se propuso convertir a la Biblioteca en un verdadero polo cultural donde debatir \u2013entre otras cosas o antes que nada- la soberan\u00eda ling\u00fc\u00edstica).<\/p>\n<p>Nombres. Nombres de museos, salas, eventos, homenajes, publicaciones. Nombrar \u2013y titubear al nombrar- es otro de los empecinados gestos gonzalianos. Nombrar y renombrar (como la hemeroteca de la Biblioteca Nacional \u201cHugo Wast\u201d \u2013es decir, Gustavo Mart\u00ednez Zubir\u00eda- que en 2010 pas\u00f3 a llamarse \u201cEzequiel Mart\u00ednez Estrada\u201d). La preocupaci\u00f3n por el nombrar atraviesa su obra. Horacio public\u00f3 m\u00e1s de treinta libros de ensayos. Y tres novelas: Besar a la muerta (2014), Redacciones cautivas (2015) y Tomar las armas (2016). En esta \u00faltima, un ermita\u00f1o y apesadumbrado profesor de historia apodado Echeverr\u00eda, recibe a un conversador fumigador que ve interrumpida su tarea por la peregrinaci\u00f3n puerta a puerta de una Testigo de Jehov\u00e1 que respalda sus afirmaciones con memor\u00edsticos cap\u00edtulos y vers\u00edculos b\u00edblicos. El anfitri\u00f3n, por decirlo de alg\u00fan modo, -y valga la redundancia- dice:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cEs que los nombres son pegadizos, como una m\u00fasica dulzona; ellos son lo que tenemos para agarrarnos ante lo desconocido, y como nunca dejan de segregar una capacidad contaminante, pasan de los objetos a las personas, de unas personas a otras personas, y de estas a los lugares. Nada tiene nombre, y todo lo tiene, pero prestado. Nuestro nombre original es un nombre prestado que por fuerza ha olvidado el momento del pr\u00e9stamo. Y nada m\u00e1s.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Nombres.<\/strong> En el sentido amplio. La necesario y enigm\u00e1tico de nombrar. Dijimos que Horacio fue un exiliado. Se exili\u00f3 en Brasil desde el 76 hasta el 83. En ese tiempo se doctor\u00f3 en Ciencias Sociales, public\u00f3 algunos libros \u201cganap\u00e1n\u201d, aprendi\u00f3 el portugu\u00e9s brasile\u00f1o (seg\u00fan dice lleg\u00f3 a escribirlo bien, pero a hablarlo mal). No obstante, cabe aclarar que \u00e9l no prefer\u00eda ese nombramiento: \u201cNo s\u00e9 si aplicar la palabra exilio porque pone una lejan\u00eda de la cual sos v\u00edctima y por lo tanto, ten\u00e9s una especie de sacralidad, una aureola que te rodea, que te protege y a otros les obliga a favorecerte con m\u00e1s atenci\u00f3n que la normal\u201d.\u00a0 Gonz\u00e1lez carga el remordimiento de un sobreviviente que se pregunta por qu\u00e9 le toc\u00f3 el lugar de superficie del dispositivo de la represi\u00f3n. Lo cual, a su vez, deja entrever que a\u00fan en los peores momentos hay matices por donde se filtran las vidas.<\/p>\n<p>En la primera novela tambi\u00e9n hay tres personajes conversando. Esta vez en un banquete argentino, un asado congrega a un cura que dej\u00f3 los h\u00e1bitos, a un profesor de sociolog\u00eda \u2013jocosamente apellidado Rupestre- y un cura \u2013que, sin haber dejado los h\u00e1bitos, pero habiendo abrazado compromisos pol\u00edticos- la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica tiene recluido en el fondo de una capilla, donde ofrece el asado en que ve interrumpido su an\u00e1lisis teol\u00f3gico del beso de Per\u00f3n al cad\u00e1ver de Eva sugerido por el padre Hern\u00e1n Ben\u00edtez. El motivo de la interrupci\u00f3n del cura que colg\u00f3 la sotana (el t\u00e9rmino es jur\u00eddico), es una exigencia ret\u00f3rica frente a una muletilla:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201c-Deje de decir \u2018\u00bfme capta?\u2019. \u00bfNo se da cuenta de que as\u00ed arruina todo su razonamiento?<\/em><\/p>\n<p><em>-Querido Santiesteban, mis muletillas son una lecci\u00f3n en s\u00ed mismas. Son perfectamente conscientes, lo alertan ante el hecho de que comprender es imposible, pero nadie ante una pregunta boba como esa est\u00e1 dispuesto a conceder tal sonsera \u00bfC\u00f3mo no lo voy a captar, pensar\u00eda usted, si adem\u00e1s esa palabra se usa en la telegraf\u00eda o en la caza de mariposas? Y no responder\u00eda nada. Y no le digo \u2018\u00bfme copia?\u2019 para no revelarle la verdad \u00faltima del di\u00e1logo, que es un mon\u00f3logo que debe ser devuelto en un eco por una m\u00e1quina de transmisi\u00f3n que reciba todo sin sobras ni desperdicios. Y all\u00ed percibir\u00eda a trav\u00e9s de esa tonter\u00eda que siempre hay un enigma, a\u00fan en la cuesti\u00f3n m\u00e1s insignificante que se diga. Este relato que estoy haciendo es un sue\u00f1o, un sue\u00f1o acometido, ocurrido, verificado y a la vez imposible. \u00bfC\u00f3mo no lo voy a hablar como un telegrafista de un barco perdido en las tinieblas?\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Hemos dicho pudor. Acaso el pudor parta de la consideraci\u00f3n de que siempre hay un enigma irresuelto. Aullido cl\u00e1sico o gemido ancestral pese al cual (\u00bfo gracias al cual?) las personas nos empe\u00f1amos en comunicarnos en la pr\u00e1ctica material de la lengua. Respecto al pudor, se\u00f1alemos que en cuanto a los materiales autobiogr\u00e1ficos, son elocuentes los esfuerzos de Horacio de esquivar su historia personal. Al hablar de s\u00ed, todo el tiempo se desv\u00eda hacia fen\u00f3menos que lo exceden, que lo contienen, que moldean o demandan sus decisiones. De repente ya no est\u00e1 hablando de s\u00ed mismo, sino de los grandes acontecimientos de la historia argentina. Al respecto, en su intervenci\u00f3n en el seno de la pol\u00e9mica desatada por la Carta de Del Barco (entendida por Horacio como una disputa tanto ret\u00f3rica como pol\u00edtica), dice Gonz\u00e1lez:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Otros la han desde\u00f1ado, no serv\u00eda para discutir, era un exceso de exposici\u00f3n personal. \u00a1Ciertamente! Para m\u00ed, que me tom\u00f3 de sorpresa, era una forma de llevarme una vez m\u00e1s a la materia de la que est\u00e1n hechas nuestras palabras y el rastro de molusco que ellas pueden haber dejado en los dem\u00e1s, a lo largo del tiempo. Quien sienta verg\u00fcenza de ello, entender\u00e1 lo que significa poder hablar en primera persona, en la repudiable primera persona, sin necesitar que se nos llame a abandonarla, pues de ese abandono \u2018necesario pero imposible\u2019 est\u00e1n hechas nuestras verdaderas y azarosas jornadas<\/em>.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Asimismo, cuando habla de su obra (y esto es particularmente evidente en el episodio 39 del ciclo \u201cPerfiles\u201d, del canal de YouTube: \u201cDi\u00e1logos Programa\u201d, conducido por Facundo Guadagno), Horacio corrige lo que deber\u00eda haber escrito en tal o cual situaci\u00f3n, destaca los cap\u00edtulos que le faltan a tal o cual ensayo escriturario o incluso afirma \u2013muy tangueramente- que tal o cual libro suyo \u201cfue escrito a la marchanta\u201d.<\/p>\n<p>Hagamos un peque\u00f1o carraspeo, para distraer al interlocutor (en este caso al lector) con la excusa de colocar mejor la voz (en este caso el argumento). Y retomemos (un poco a la marchanta) algo que dec\u00edamos m\u00e1s \u00bfarriba? Nos reunimos a leer \u201cLa palabra encarnada. Ensayo, pol\u00edtica y naci\u00f3n. Textos reunidos de Horacio Gonz\u00e1lez (1985-2019)\u201d. Deteng\u00e1monos en el final. El libro contiene textos escritos a lo largo treinta y cuatro a\u00f1os. Pero el orden de los textos no es cronol\u00f3gico sino tem\u00e1tico, est\u00e1 ordenado a partir de siete ejes, al interior de cada uno de los cuales se anudan los tiempos y se confunden los registros de las distintas publicaciones. Se anudan los tiempos. Ejemplific\u00e1ndolo r\u00e1pido: a un texto de 1998, sucede otro de 2013, a continuaci\u00f3n, uno de 2003 y cierra la secci\u00f3n un texto de 1985 que parece una conclusi\u00f3n omnicomprensiva de los anterior (que en realidad es lo posterior, en diversas medidas). Se confunden los registros. Art\u00edculos publicados en distintas revistas latinoamericanas y conferencias o discursos p\u00fablicos que como peque\u00f1os tesoros ponen al alcance masivo nombres, trayectorias vitales, entusiasmos pol\u00edticos; se entrelazan con cap\u00edtulos de algunos de sus libros extrapolados de sus ensayos de origen, e interpolados entre pr\u00f3logos a distintas publicaciones \u2013fundamentalmente reediciones- de la Editorial de la Biblioteca Nacional-. La compilaci\u00f3n de Mar\u00eda Pia y Guillermo es una curiosa y arbitraria manera de abismarnos en una obra oce\u00e1nica.<\/p>\n<p>La primera secci\u00f3n tem\u00e1tica lleva el t\u00edtulo \u201cCuestiones de m\u00e9todo\u201d. Si existe tal cosa como el \u201cM\u00e9todo Gonz\u00e1lez\u201d, este es uno de sus mojones. Aqu\u00ed podemos abusar de la etimolog\u00eda y decir que m\u00e9todo significa \u201ccamino hacia\u201d. En el medio del paso en el camino hacia Gonz\u00e1lez, irrumpen aquellos itinerarios en que se sintetizan los conflictos de una \u00e9poca. Horacio distingue dos estilos: el infortunio intelectual (de Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui, Milc\u00edades Pe\u00f1a, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz o Leopoldo Lugones) y la larga risa de las cosas (de Macedonio Fern\u00e1ndez, Borges y Arturo Jauretche). Horacio, sin embargo, condensa ambos estilos. Infortunio: los 60 y sus pol\u00e9micas ardorosas merecen su nostalgia. Risa: podr\u00eda mencionarse al pasar el \u2013artleano- t\u00edtulo de (o invitarse a pasear por) un peque\u00f1o y curioso libro de Horacio: \u201cEl arte de viajar en taxi. Aguafuertes pasajeras\u201d.<\/p>\n<p>Otro de los materiales audiovisuales que filigran\u00f3 nuestras lecturas, es el registro del tercer encuentro del ciclo \u201cAbrir el abanico\u201d, organizado por Diego Singer en el a\u00f1o 2019. Como cierre a unas at\u00e1vicas consideraciones sobre el \u201cNeoliberalismo\u201d, y con motivo de una intervenci\u00f3n de una de las asistentes a la actividad, se provoca un peque\u00f1o malentendido. La pregunta merodea en torno a la palabra \u201ctraici\u00f3n\u201d. Pero el micr\u00f3fono inal\u00e1mbrico genera una interferencia, y Gonz\u00e1lez repregunta \u201c\u00bftradici\u00f3n?\u201d Tras unas risas, la interviniente replica \u201c\u00a1traici\u00f3n!\u201d. Gonz\u00e1lez se distrae: \u201cPodr\u00eda haber sido traducci\u00f3n, tambi\u00e9n\u201d. Ese peque\u00f1o malentendido le basta a Gonz\u00e1lez para referirse al malentendido entre Borges y el peronismo, y remontarse a trav\u00e9s suyo a la larga trama de malentendidos que constituyen la naci\u00f3n argentina.<\/p>\n<p><strong>Malentendido.<\/strong> Interferencia. Al pasar, tambi\u00e9n, hemos dicho \u201cinterpolados\u201d, adjetivaci\u00f3n que se deriva o distrae del entrometido sustantivo: interpolaci\u00f3n. Antes dijimos extrapolaci\u00f3n. Incluso antes, hab\u00edamos incluido este signo: \u201c[\u2026]\u201d. Las comillas en este caso pretenden aislar del resto de la oraci\u00f3n a un signo compuesto de varios signos. La secuencia ser\u00eda: corchete abierto-puntos suspensivos-corchete cerrado. O si nos ponemos -todav\u00eda- m\u00e1s descriptivos: corchete abierto-punto-punto-punto-corchete cerrado. Este signo de signos, se llama interpolaci\u00f3n. En un ligero an\u00e1lisis de la materialidad de estos signos advertimos que se trata de una convenci\u00f3n del mundo de la edici\u00f3n, y -acaso, antes que nada- de las normas de cita acad\u00e9micas. Interpolar, tiene algo de importunar. Pero tambi\u00e9n algo de Interpol, es decir, de organismo polic\u00edaco internacional. Pero esta preocupaci\u00f3n por la sonoridad de las palabras, por su ritmo (antes que por una cuidadosa etimolog\u00eda academicista), Horacio la toma de la tradici\u00f3n. Por ejemplo, de una de las rugosidades inesperadas que presenta la obra de Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos Mej\u00eda. Gonz\u00e1lez se pregunta \u00bfpor qu\u00e9 sigue suscitando tan desconcertante inter\u00e9s?<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cQuiz\u00e1s porque sugiere las mismas inc\u00f3gnitas de toda la literatura cuando lucha contra sus propios abismos y contradicciones, quiz\u00e1s porque el estudio de la Inquisici\u00f3n tiene el l\u00f3brego significado de poderse ver en esa instituci\u00f3n el modelo secreto de todas las instituciones.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Retomemos el (\u00bfc\u00f3mo lo digo? \u00a1hilo!) el hilo de nuestra conversaci\u00f3n. El plan antidid\u00e1ctico que nos propusimos en nuestro taller fue leer un libro entero en orden. Entero. \u201cA penas ochocientas p\u00e1ginas\u201d \u2013dir\u00e1 Eduardo en la presentaci\u00f3n del libro en la explanada de la Biblioteca Nacional-. A raz\u00f3n de cien p\u00e1ginas por semana. En orden. Que es un orden arbitrario imaginado por Mar\u00eda Pia y Guillermo, y con el visto bueno de Horacio, unos meses antes de su fallecimiento. Escriben los compiladores (<em>bricoleurs<\/em>) sobre el final del estudio preliminar:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cComenzamos a pensar este libro en octubre de 2020. Conversamos con Horacio sobre la selecci\u00f3n de art\u00edculos y cap\u00edtulos: le propusimos un primer \u00edndice, sobre el que propuso algunas modificaciones. Cuando el libro ya estaba diagramado y en proceso de correcci\u00f3n, su autor fue internado y luego de varias semanas falleci\u00f3. Por eso, quien lea este pr\u00f3logo se habr\u00e1 encontrado con una conjugaci\u00f3n en presente que inquieta salvo que pensemos que una obra como la de Horacio Gonz\u00e1lez siempre deber\u00e1 pens\u00e1rsela as\u00ed: como interlocuci\u00f3n, interpelaci\u00f3n, apertura de horizontes imaginativos, una inactualidad que es menos la de algo que qued\u00f3 en el pasado que de lo intempestivo que nos sorprende. Que este libro sea, entonces, parte de un homenaje y de una valorizaci\u00f3n exigente de su obra. Escribimos esta nota final con infinito dolor, pero a la vez con la certeza de haber tenido el privilegio de ser sus contempor\u00e1nexs y la obligaci\u00f3n de expandir su obra y preservarla para quienes no lo han sido.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Hemos dicho que el nombre completo del libro es: \u201cLa palabra encarnada. Ensayo, pol\u00edtica y naci\u00f3n. Textos reunidos de Horacio Gonz\u00e1lez (1985-2019)\u201d. Ya hemos considerado la carnadura de la palabra en distintos gestos formales (y acaso contenidistas) con que perd\u00edamos la huella del objeto del texto, para entretenernos en preguntarnos por la pertinencia de utilizar tal o cual palabra o s\u00edmbolo. Ese titubeo para nombrar es el titubeo de la carne. Del cuerpo. Ya hemos entonces encarnado en este texto la palabra de Horacio Gonz\u00e1lez. Asimismo, algo hemos hecho (dicho o escrito) en torno al final del t\u00edtulo: \u201cTextos reunidos de Horacio Gonz\u00e1lez (1985-2019)\u201d. Acaso Horacio Gonz\u00e1lez sea el nombre de un conjunto indefinido de textos que nos conduce a otro mont\u00f3n indefinido de textos. \u00c9l era un pensador de los textos. Pensaba la naci\u00f3n a partir de los textos, el peronismo a trav\u00e9s de sus textos. Quiz\u00e1s podamos pensarlo tambi\u00e9n a \u00e9l como un conjunto de textos, adem\u00e1s de un ser humano de carne y hueso que tuvo la obstinaci\u00f3n de morir.<\/p>\n<p>Muy hegelianamente o, bien podr\u00edamos decir gonzalianamente (o, ya que estamos, <em>hegeliano-gonzalianamente<\/em>) dejemos lo del medio para el final, puesto que siempre llega tarde. \u201cLa palabra encarnada. Ensayo, pol\u00edtica y naci\u00f3n. Textos reunidos de Horacio Gonz\u00e1lez (1985-2019)\u201d.<\/p>\n<p><strong>Ensayo.<\/strong> El ensayo es un g\u00e9nero literario, pero antes que nada es una pr\u00e1ctica transformadora. Dice Gonz\u00e1lez. Se sabe m\u00e1s o menos (o se cree o sospecha saber) d\u00f3nde se comienza. Pero, sobre todo, se tiene la profunda certeza de que se sale de all\u00ed transformado.\u00a0 No es que se escribe el libro cuando se tienen las ideas. Sino que se escribe para interpretar. Escribo para comprender. Escribir es ya un intento, no solamente de comunicaci\u00f3n sino de intelecci\u00f3n de la realidad. Es el pasaje del <em>escribo para m\u00ed<\/em> al <em>pudor trascendental<\/em>. Que abarca, al menos la posibilidad, de que ese ensayo superviva a su ensayista. Es un pudor frente a los contempor\u00e1neos y frente al juicio del futuro. El ensayo puede devenir archivo. Un tesoro que se considere especial testigo de un tiempo pasado, pero que acaso sea un documento superviviente de una \u00e9poca (entendida como conjunto inagotable de tensiones irresueltas) incorporado por una determinada imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica (lo que suele llamarse interpretaci\u00f3n). <em>Archivo como d\u00e1diva que el presente le ofrece al pasado y el pasado a su vez concede realizar. <\/em>En este sentido, las bibliotecas, son para Gonz\u00e1lez no s\u00f3lo un gran conjunto de textos, sino tambi\u00e9n su interpretaci\u00f3n. Son grandes archivos imaginarios, grandes museos imaginarios, un formidable proyecto de preservaci\u00f3n de la memoria. Alerta Gonz\u00e1lez: preservemos al preservador de las teor\u00edas tecnocr\u00e1ticas que pretenden convertirnos en funcionarios de una humanidad virtual.<\/p>\n<p>Durante su gesti\u00f3n en la Biblioteca Nacional, Horacio insisti\u00f3 en que el acto de la lectura es un acto vivo y presencial, frente a la ideolog\u00eda reaccionaria de las grandes empresas de software maquilladas de concepciones sofisticadas empaquetadas como \u201csociedad de conocimiento\u201d. A ese acto vivo y presencial contribuy\u00f3, tambi\u00e9n, con su profusa obra ensay\u00edstica y con su tenaz labor editorial. Horacio (siempre de manera colectiva, con otrxs) public\u00f3 revistas. Envido (en los 70), Unidos (en los 80), El ojo mocho (a partir de los 90) y la Revista La Biblioteca (a partir del 2005). Y cabe destacar tambi\u00e9n la experiencia de Los Cuadernos de la Comuna (publicados desde la Comuna de Puerto General San Mart\u00edn, en la provincia de Santa Fe). Una localidad de 13 mil habitantes, que forma parte del departamento de San Lorenzo, en cuyas publicaciones debat\u00eda la intelectualidad argentina en el 88 y 89.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica.<\/strong> Intentar un di\u00e1logo entre posiciones que pretenden repelerse pero que Horacio se esmeraba en acercar. Intentar di\u00e1logos entre posiciones que se pretenden irreconciliables, tratar de comprender las posiciones del otro, para acercar posiciones.\u00a0 Exactamente la contraria operaci\u00f3n que realizan los intelectuales de los grandes medios de comunicaci\u00f3n al construir e instalar ideol\u00f3gicamente conceptos como \u201cgrieta\u201d, una noci\u00f3n de comunidad rota que se resuelve en una lucha a matar o morir entre esas dos posiciones. Acercar posiciones. Eso intent\u00f3 hacer Gonz\u00e1lez durante su vida. Una vida reflejada en la palabra Per\u00f3n. No en Juan Domingo Per\u00f3n, el ser humano de carne y hueso. Si no en la palabra Per\u00f3n, que condens\u00f3 y condensa tantos proyectos pol\u00edticos. Es que para Horacio el peronismo es la argamasa de la memoria popular argentina. Gonz\u00e1lez se dedic\u00f3 a pensar el peronismo a trav\u00e9s de sus textos. En primer lugar, a trav\u00e9s de los textos le\u00eddos, parafraseados, deglutidos y expropiados por el propio Per\u00f3n, materiales que Gonz\u00e1lez se dedica a analizar en \u201cPer\u00f3n: reflejos de una vida\u201d. Antropofagia ling\u00fc\u00edstica practicada por Per\u00f3n en el sentido restrictivo: Juan Domingo Per\u00f3n; y en el sentido amplio: las m\u00faltiples apropiaciones de ese concepto. Pero tambi\u00e9n pensar el peronismo a trav\u00e9s de los textos de, contra y desde el peronismo: \u201cLa fiesta del monstruo\u201d de Borges, \u201cLa raz\u00f3n de mi vida\u201d de Evita (\u00bfy\/o? Manuel Penella Da Silva) y la inusitada correspondencia entre Cooke y Per\u00f3n (Borges hablando con Bioy de Per\u00f3n, Cooke y Eva habl\u00e1ndole a Per\u00f3n de \u201cPer\u00f3n\u201d). Un sucinto racconto de estas elucubraciones puede escucharse en otro registro audiovisual que consultamos durante nuestro taller: la charla de Horacio con Omar Acha moderada por Ariel Penisi y producida por el fecundo canal de YouTube llamado Canal Abierto.<\/p>\n<p><strong>Acercar posiciones.<\/strong> Eso hizo Gonz\u00e1lez como militante de la izquierda nacional, o m\u00e1s precisamente de la izquierda peronista en los 60 y 70, como la disidencia de Montoneros (lo que se conoce como el espacio Lealtad), como exiliado \u2013aunque con reservas frente a esa adjetivaci\u00f3n- del 76 al 83, como opositor dialoguista de la reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica durante el alfonsinismo y luego como disidente del peronismo durante el neoliberalismo menemista, como fundador del Espacio Carta Abierta del 2008 al 2019. Desvi\u00e9monos unas l\u00edneas para se\u00f1alar que el registro epistolar es otra de las grandes preocupaciones de Gonz\u00e1lez. Y que, si los textos son cimientos de la memoria p\u00fablica argentina, la epistolograf\u00eda condensa el gesto ensay\u00edstico de escribir para comprender. Horacio se demora en el an\u00e1lisis de las cartas entre Vicente Fidel L\u00f3pez y Bartolom\u00e9 Mitre como clave para pensar la historiograf\u00eda argentina de y sobre el siglo XIX o menciona al pasar la carta de fin de a\u00f1o que env\u00eda Albert Camus (y que llega a destino luego del accidente automovil\u00edstico en que pierde la vida) como una manifestaci\u00f3n ir\u00f3nica de la extranjer\u00eda que experimentamos frente a la muerte. Las cartas constituyen un especial motivo de inter\u00e9s gonzaliano: la \u201cCarta Abierta a los dirigentes de la Pol\u00edtica Inglesa en la Argentina\u201d de Scalabrini, la carta suicida de Milc\u00edades Pe\u00f1a, el testamento de Getulio Vargas, las cartas entre Per\u00f3n y Cooke durante la resistencia.<\/p>\n<p>Frente a los boicots terratenientes y al desabastecimiento como modos de enfrentamiento a las retenciones al agro durante las presidencias de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez (y la construcci\u00f3n medi\u00e1tica de ese otro artefacto ideol\u00f3gico esquem\u00e1tico \u201cel campo\u201d); frente a los complejos conflictos sintetizados en el concepto: \u201cResoluci\u00f3n 125\u201d, surge la agrupaci\u00f3n de intelectuales que toma como nombre el legado walsheano de la Carta abierta a la Junta Militar. Como ninguna de sus opciones pol\u00edticas se pretendi\u00f3 definitiva, Horacio habit\u00f3 cr\u00edticamente y disput\u00f3 otro nombre del peronismo: kirchnerismo. A diez a\u00f1os de su fundaci\u00f3n, Horacio recapitulaba tumultuosas asambleas y escrituras colectivas frente al acoso que estaba sufriendo el gobierno: \u201cestamos orgullosos de seguir formando parte de las filas que se hicieron presentes frente al llamado de N\u00e9stor y Cristina\u201d. El Espacio Carta Abierta se propuso interrogar a la comunidad y el registro epistolar sintetizaba preocupaciones pol\u00edticas que eran simult\u00e1neamente preocupaciones ling\u00fc\u00edsticas o -mejor- ret\u00f3ricas:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cCartas que revuelvan el lenguaje, que hagan del lenguaje no una servidumbre de la decisi\u00f3n pol\u00edtica, no un instrumento ocasional de la voluntad pol\u00edtica, sino cartas que hagan del lenguaje el coraz\u00f3n mismo de la pol\u00edtica, el grito interno que convoca a los hombres y mujeres.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>(se apresurar\u00edan los medios masivos de comunicaci\u00f3n a intentar reducir a Gonz\u00e1lez a la figura del farsante, a la misteriosa categor\u00eda de \u201cintelectual K\u201d).<\/p>\n<p><strong>Naci\u00f3n.<\/strong> He aqu\u00ed un concepto fundamental en la obra de Horacio. La Naci\u00f3n como un reservorio textual pero tambi\u00e9n como sensibilidad de masas populares. Ese reservorio, ese registro, en \u00faltima instancia ese archivo; se enlaza con la sensibilidad de las masas populares. Escribir para comprender, para abrir un horizonte pol\u00edtico imaginativo. La pol\u00edtica \u2013como el ensayo- como una pr\u00e1ctica transformadora. Pero tampoco la Naci\u00f3n es una categor\u00eda \u00faltima. Tarde o temprano lo nacional deber\u00e1 totalizarse (dir\u00eda Horacio con nostalgia de los tiempos sartreanos) en una categor\u00eda de mayor alcance. Inscribirla en una dimensi\u00f3n subcontinental para discutir el colonialismo y sus nuevas formas (que Gonz\u00e1lez renegar\u00eda en llamar neocoloniales, con cierta desconfianza frente a los prefijos \u201cneo\u201d y \u201cpos\/t\u201d). Y es que en su libro \u201cLa expresi\u00f3n americana\u201d, Lezama Lima ensaya el concepto \u201cbarroco\u201d como la mayor expresi\u00f3n de la autonom\u00eda americana. No pocas veces, dicen Mar\u00eda P\u00eda y Guillermo, lo caracterizaron a Gonz\u00e1lez de Barroco, queriendo decir dispendioso y derroch\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cLas im\u00e1genes literarias del tiempo hist\u00f3rico siempre infundieron aureolas filos\u00f3ficas a la novela y un halo de ficci\u00f3n a nuestros proyectos pol\u00edticos. Am\u00e9rica puede ser objeto te\u00f3rico a condici\u00f3n de que lo disolvamos. <\/em>[\u2026]<em> La cultura es lo que juega con el tiempo, y el tiempo es su can\u00edbal. Seamos irresponsables con el legado para volver a ponerlo en di\u00e1logo con nosotros mismos. No hay un modelo filos\u00f3fico ni literario latinoamericano. Solo existe lo que nosotros sepamos hacer con estas sociedades que merecen el gran cambio. En lo que hagamos, all\u00ed estar\u00e1n nuestras filosof\u00edas, all\u00ed estar\u00e1n nuestras literaturas, all\u00ed estar\u00e1 nuestra vida.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Frente a cierto latinoamericanismo que se cierra a lo europeo por el mero hecho de ser europeo, Gonz\u00e1lez insiste en la necesidad de ser p\u00edcaros con lo europeo. Antropofagia de los grandes legados de la cultura universal aun cuando est\u00e9n atravesadas por criterios euroc\u00e9ntricos cristalizados en la institucionalizaci\u00f3n de la transmisi\u00f3n del conocimiento de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Frente a las modas intelectuales y al molde bancario, Horacio reclama para las universidades: una digna relaci\u00f3n entre vida y conocimiento.<\/p>\n<p><strong>Horacio,<\/strong> podemos entenderlo tambi\u00e9n como el nombre de una larga trayectoria en la docencia. En particular en la docencia universitaria. De all\u00ed algunas de sus met\u00e1foras fundamentales. En \u201cLa palabra encarnada\u201d se recupera un art\u00edculo llamado: \u201cFotocopias anilladas\u201d. Que pretende pensar una \u00e9poca a trav\u00e9s del entrecruzamiento azaroso de unas cuantas trayectorias intelectuales. Y es que para Gonz\u00e1lez una \u00e9poca se marca por sus exc\u00e9ntricos, por sus momentos de desproporci\u00f3n<u>.<\/u> Pero, adem\u00e1s, su \u00faltimo libro escrito (ante\u00faltimo libro publicado \u2013primero de dos editados p\u00f3stumamente- no est\u00e1 dividido en cap\u00edtulos sino en <em>cuadernos. <\/em>He aqu\u00ed una referencia gramsciana. Cabe aqu\u00ed una digresi\u00f3n (el vocabulario aqu\u00ed es feinmanniano). As\u00ed como Cooke le escribir\u00eda a Fidel Castro \u2013aunque quien leer\u00eda ser\u00eda Ernesto Che Guevara- que \u201clos comunistas en argentina somos nosotros [los peronistas, podemos aclarar as\u00ed, entre academicistas corchetes interpoladores]\u201d. Asimismo, Gonz\u00e1lez republicar\u00eda una traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Aric\u00f3 de un texto de Gramsci: \u201cEl pr\u00edncipe moderno y la voluntad nacional-popular\u201d, y como pr\u00f3logo incluir\u00eda un art\u00edculo titulado: \u201cPara nosotros, Antonio Gramsci\u201d [nuevamente, nosotros: los peronistas] -lo propio har\u00eda Per\u00f3n con textos de Scalabrini Ortiz, public\u00e1ndolos como propios; reflejos de una vida-. Es decir que, adem\u00e1s de la referencia gramsciana, los \u201ccuadernos\u201d que organizan la estructura de dicho libro, son presentados como cuadernos olvidados en los pupitres de los bancos de aulas universitarias. Como archivos o tesoros inconclusos dirigidos hacia una nueva imaginaci\u00f3n hist\u00f3rica, hacia una relaci\u00f3n m\u00e1s digna entre vida y conocimiento. Una relaci\u00f3n cada vez m\u00e1s digna. Hacia una revoluci\u00f3n como resto. Como aquello que queda por hacer.<\/p>\n<p><strong>Docencia.<\/strong> Dec\u00eda. O dec\u00edamos. Tambi\u00e9n en este costado de Gonz\u00e1lez destellan experiencias indiscretas. Horacio fue docente de las C\u00e1tedras Nacionales entre el 68 y el 72 (junto a Jos\u00e9 Pablo Feinmann, Alicia Argumedo, Juan Carlos Portantiero, H\u00e9ctor Schmucler, entre otros\/as). Gonz\u00e1lez tuvo a su cargo la c\u00e1tedra de la materia \u201cPensamiento Social Latinoamericano\u201d, que ten\u00eda 10 mil alumnos. Como no hab\u00eda un espacio f\u00edsico que pudiera contener esa multitud, Gonz\u00e1lez daba la misma clase tres veces a la semana en el aula magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Las clases asum\u00edan una visi\u00f3n shakespeareana de la historia, y contaban con intervenciones teatrales dirigidas por Mauricio Kartun. Luego vendr\u00eda la fugaz presidencia de C\u00e1mpora, el tercer Per\u00f3n y -tras el golpe del 24 de marzo del 76-, los cesanteos, el exilio. A su regreso al pa\u00eds, y reinsertado en el sistema universitario argentino, Gonz\u00e1lez organizar\u00eda junto a su colega Christian Ferrer: \u201cLa Universidad de los Aires\u201d. En la sede de la Facultad de Sociales ubicada en la calle Marcelo Torcuato de Alvear, una jornada de charlas \u2013que seg\u00fan relata Mar\u00eda Pia en \u201cYo ya no\u201d- comenzaba en el subsuelo y terminaba en la terraza y entregaba el jocoso (\u00bfmacedoniano?) t\u00edtulo de \u201cEspecialista en saberes in\u00fatiles\u201d.<\/p>\n<p><strong>La naci\u00f3n.<\/strong> Argentina. La expresi\u00f3n americana. Am\u00e9rica. O mejor, Latinoam\u00e9rica, la Patria Grande. Tampoco Latinoam\u00e9rica es una categor\u00eda \u00faltima en Gonz\u00e1lez. Sino que tarde o temprano debe ser totalizada en una categor\u00eda de mayor alcance: humanidad. Dice Eduardo que hay un concepto que atraviesa la obra de Horacio. Su primer texto publicado en la revista Envido se titul\u00f3: \u201cHumanismo y estrategia en Juan Per\u00f3n\u201d. Su \u00faltimo texto se titul\u00f3: \u201cHumanismo, impugnaci\u00f3n y resistencia. Cuadernos olvidados en viejos pupitres\u201d.<\/p>\n<p>Asimismo, esta rese\u00f1a deber\u00e1 ser revisada (destotalizada y retotalizada) tras pr\u00f3ximas lecturas y conversaciones. Entretanto, no quer\u00edamos escatimar el esfuerzo de dejar un registro de lo que \u2013hasta aqu\u00ed- pensamos que pensamos sobre la palabra encarnada en Horacio Gonz\u00e1lez. Finalmente (o, antes que nada), gracias a los integrantes de la comisi\u00f3n de la Biblioteca Municipal Wanda de Placido, en particular Eugenia Barni y Macarena Rugora, por recibirnos y hospedar este taller de lectura. Gracias Xime Talento por permitirnos utilizar una de sus fotograf\u00edas de Horacio para el armado del afiche de difusi\u00f3n. Gracias a Emiliano Raggi por el dise\u00f1o de las gr\u00e1ficas del proyecto FilosoQu\u00e9. Gracias a quienes participaron de esta propuesta de pensamiento colectivo. Gracias al equipo de Nido de Vacas Ediciones, y a trav\u00e9s suyo al colectivo 188 Ruta Editorial por alojar esta (a decir verdad, no tan) breve rese\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Rojas, Buenos Aires, 22 de julio de 2024.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Posdata<\/strong> (vaya gasto epistologr\u00e1fico)<strong>: <\/strong>durante el mes de agosto estaremos llevando a cabo un nuevo taller de lectura. El texto elegido en esta oportunidad: \u201cFilosof\u00eda pol\u00edtica del poder medi\u00e1tico\u201d. De Jos\u00e9 Pablo Feinmann. Jos\u00e9 Pablo tiene otro estilo. Prefiere las frases cortas. Las preferiremos tambi\u00e9n nosotros. Durante el mes de agosto. Lxs esperamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1638\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1638\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF.jpeg\" data-orig-size=\"1001,1001\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Taller JPF\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF.jpeg\" class=\"size-medium wp-image-1638 aligncenter\" src=\"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-300x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-300x300.jpeg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-100x100.jpeg 100w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-600x600.jpeg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-150x150.jpeg 150w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF-768x768.jpeg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Taller-JPF.jpeg 1001w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa palabra encarnada. Homenaje a Horacio Gonz\u00e1lez\u201d, fue el taller de lectura que tuvo lugar en la biblioteca p\u00fablica de Rojas, en el marco del ciclo de actividades de Filoso-Qu\u00e9?<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1637,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[3],"tags":[18,127,37],"class_list":["post-1636","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","tag-filosoque","tag-horacio-gonzalez","tag-taller"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Libros-HG.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1636"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1643,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1636\/revisions\/1643"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1637"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}