{"id":1626,"date":"2024-05-17T13:16:08","date_gmt":"2024-05-17T16:16:08","guid":{"rendered":"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=1626"},"modified":"2024-05-17T13:16:08","modified_gmt":"2024-05-17T16:16:08","slug":"reflexiones-sorjuaninas-sobre-lo-femenino-y-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=1626","title":{"rendered":"Reflexiones sorjuaninas sobre lo femenino y la mujer"},"content":{"rendered":"<p>En el marco del ciclo <strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/JornadasFilosoQue\">FilosoQu\u00e9?<\/a><\/strong>, durante el mes de marzo se llev\u00f3 a cabo en la Biblioteca Municipal de Rojas el taller de lectura <strong>\u00abSor Juana In\u00e9s de la Cruz. Filosof\u00eda y literatura\u00bb<\/strong>.<\/p>\n<p>A lo largo de cuatro encuentros presenciales, lxs profesores <strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/colonia.filosofica\/\">Leticia Sales<\/a><\/strong> y <strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ezequiel.evangelista.5\">Ezequiel Evangelista<\/a><\/strong> recuperaron y pusieron en agenda la obra de una de las m\u00e1ximas figuras del Siglo de Oro espa\u00f1ol y una referencia inesquivable para las relecturas feministas de la historia de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1629\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1629\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2.jpeg\" data-orig-size=\"1600,1200\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Taller Sor Juana 2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-1024x768.jpeg\" class=\" wp-image-1629 aligncenter\" src=\"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"324\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-300x225.jpeg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-600x450.jpeg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-768x576.jpeg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-2.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 324px) 100vw, 324px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1630\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1630\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-1.jpeg\" data-orig-size=\"1040,480\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Taller Sor Juana 1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-1-1024x473.jpeg\" class=\"wp-image-1630 aligncenter\" src=\"https:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Taller-Sor-Juana-1-300x138.jpeg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"143\" \/><\/p>\n<p>El hilo conductor del taller lo constituy\u00f3 una ponencia de Leticia Sales, titulada \u00abReflexiones sorjuaninas sobre la mujer y lo femenino en la <em>Respuesta a Sor Filotea<\/em>\u00ab. Compartimos a continuaci\u00f3n dicho material, presentado originalmente en la mesa \u201cRepresentaciones en torno a los g\u00e9neros en la filosof\u00eda y la demonolog\u00eda en la temprana modernidad: femenino, masculino y hermafrodita\u201d, coordinada por Silvia Manzo (UNLP-CONICET) y Gast\u00f3n Garc\u00eda (UNLP-CONICET) durante las XIII Jornadas de Investigaci\u00f3n en Filosof\u00eda de profesorxs, graduadxs y estudiantes de la FaHCE-UNLP, en 2023.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Reflexiones sorjuaninas sobre lo femenino y <\/strong><strong>la <\/strong><\/h3>\n<h3><strong>mujer en la <em>Respuesta a Sor Filotea de la Cruz<\/em><\/strong><\/h3>\n<p><strong>Por Leticia Sales<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quisiera comenzar con una breve aclaraci\u00f3n acerca de la <em>Respuesta a Sor Filotea de la Cruz<\/em> o sencillamente la <em>Respuesta,<\/em> a partir de ahora<em>.<\/em> Es una carta que escribe Sor Juana In\u00e9s de la Cruz (1648-1695) y es consecuencia de la reprimenda que recibi\u00f3 por parte del Obispo de Puebla, Manuel Fern\u00e1ndez de Santa Cruz, quien \u2014en una carta firmada con el pseud\u00f3nimo Sor Filotea de la Cruz\u2014la exhorta a no discurrir sobre Teolog\u00eda. Adem\u00e1s, le hace notar a Sor Juana que ha ocupado mucho de su tiempo en lo que \u00e9l denomina \u201cciencias curiosas\u201d, por lo que le aconseja retomar la lectura de la Sagrada Escritura. Es conveniente que tengamos en cuenta lo siguiente sobre las \u201cciencias curiosas\u201d: implica una referencia de valor negativo acerca de la curiosidad. Equivalente a la codicia por el conocimiento mundano, que fue condenada como vicio por San Agust\u00edn. En su interpretaci\u00f3n sobre el deseo de saber de sor Juana, el Obispo de Santa Cruz considera que la inclinaci\u00f3n de la autora hacia esas ciencias curiosas es pecaminosa, a la vez que la aparta de la vida contemplativa y de oraci\u00f3n esperable en una monja. Por ende, lo autoriza a la mencionada reprimenda (Brooke, 2017).<\/p>\n<p>Juana In\u00e9s profes\u00f3 a sus 20 a\u00f1os en la orden de San Jer\u00f3nimo. Partiendo de una formaci\u00f3n intelectual autodidacta, el espacio de producci\u00f3n y socializaci\u00f3n de Sor Juana se situ\u00f3 entre la corte virreinal y el convento cat\u00f3lico. Uno y otro \u00e1mbito propiciaron sus relaciones con el poder civil y eclesi\u00e1stico; por lo dem\u00e1s, las tertulias y locutorios en los que participaba consolidaban el car\u00e1cter p\u00fablico de su obra. Con esto nos referimos a que su ulterior vida en clausura no signific\u00f3 que su pensamiento se desarrollara intramuros, sino que, por el contrario, su vida era p\u00fablica, famosa y particularmente estimada.<\/p>\n<p>En su c\u00e9lebre <em>Respuesta a Sor Filotea de la Cruz <\/em>(1691)<em>,<\/em> Sor Juana In\u00e9s echa luz sobre la condici\u00f3n de lo femenino y de la mujer de su tiempo y lleva adelante una argumentaci\u00f3n rigurosa para desmontar algunos de los prejuicios sexistas que determinaban las vidas de las mujeres del siglo XVII. En ella distinguimos tres ejes que nos proponemos investigar, con el objetivo de reconstruir la imagen de lo femenino que la autora quiere promover en este texto de autodefensa:\u00a0 las condiciones para el acceso a la educaci\u00f3n de las mujeres, la genealog\u00eda de mujeres doctas y la recomendaci\u00f3n de San Pablo sobre el silencio eclesi\u00e1stico de las mujeres.<\/p>\n<p>En cuanto al primer eje, las condiciones para el acceso a la educaci\u00f3n de las mujeres (Sor Juana, p\u00e1g. 325 y ss.), en el comienzo de la <em>Respuesta <\/em>encontramos una primera restricci\u00f3n en relaci\u00f3n al estudio de los Libros Sagrados. Sor Juana se reconoce con una inteligencia incapaz para abordar su estudio porque, aclara, que sus \u201cmanos indignas de mujer\u201d, su juventud y sus costumbres la han desalentado a ocuparse de los asuntos religiosos. Por otra parte, tambi\u00e9n la alejaba de esta tarea el temor al castigo de parte del Santo Oficio, el cual consideraba que la interpretaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras no era asunto de mujeres.<\/p>\n<p>Esta connotaci\u00f3n de incapacidad e indignidad que hace portar Sor Juana sobre su propia figura de joven mujer responde a los variados recursos ret\u00f3ricos de los que dispone para manifestarse sobre la condici\u00f3n subalterna de las mujeres. En este caso, la subalternidad queda reflejada en tres aspectos: como mujer al var\u00f3n, como monja al Obispo y como s\u00fabdita del Santo Oficio. Josefina Ludmer (1984) reconoce en esta acci\u00f3n de asumir el lugar subordinado que otros le indican ocupar a sor Juana, como una estrategia ret\u00f3rica a la que llama la treta del d\u00e9bil. En la <em>Respuesta<\/em>, sor Juana acepta el lugar de inferioridad asignado a las mujeres en general, a las monjas en especial, lo toma como propio y desde all\u00ed realiza un ejercicio de autodefensa. De esta manera, posicionarse desde la subalternidad para responder la proteger\u00eda de una futura reprimenda. Si bien en tanto que recurso ret\u00f3rico es bien funcional a la argumentaci\u00f3n, Sor Juana le otorga una potencia muy precisa, por tratarse de una reivindicaci\u00f3n del derecho a estudiar y construir su propio camino hacia a la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta que Sor Juana hab\u00eda solicitado a Dios que apague la luz de su entendimiento dejando solo lo \u00fatil para guardar obediencia a su ley, porque seg\u00fan algunos, \u201clo dem\u00e1s sobra y da\u00f1a en una mujer\u201d, veremos que, no obstante, una de las razones que la llev\u00f3 a tomar los h\u00e1bitos es que la vida conventual le permit\u00eda el sosiego y la tranquilidad para llevar adelante su inclinaci\u00f3n al estudio.<\/p>\n<p>Siguiendo el ordenamiento de la <em>Respuesta<\/em>, dicha inclinaci\u00f3n al estudio aparece como una caracter\u00edstica de la infancia. Posteriormente, se destaca que su entusiasmo por una vida religiosa ha tenido que ver con su negaci\u00f3n al matrimonio, con querer vivir sola, con no querer tener obligaciones que recortaran su tiempo de estudio y con evitar el ruido de la vida comunitaria para dedicarse a leer sus libros. Como cat\u00f3lica, aspiraba a estudiar Teolog\u00eda, siendo \u00e9sta la Reina de las Ciencias, pero para comprenderla cabalmente debi\u00f3 incursionar en las ciencias menores. Esto provoc\u00f3 uno de los rega\u00f1os por parte del Obispo de Puebla.<\/p>\n<p>A esto, Sor Juana responde que no se disculpa por la variedad de sus estudios. Es m\u00e1s, que todas las ciencias ayudan en la cadena de la sabidur\u00eda. Pero su acceso al conocimiento fue arduo y dificultoso porque carec\u00eda de maestros y de condisc\u00edpulos con quienes compartir las reflexiones y ejercitar lo estudiado. Los libros, dice Sor Juana, son caracteres sin alma que carecen de voz. Es una mujer que ha tenido que sortear muchas dificultades a causa de su deseo de saber. En el mismo sentido, otra de las dificultades que ten\u00eda Sor Juana para dedicarse a su estudio es la relativa a la vida en comunidad. Si bien era una hermana solidaria y de buen car\u00e1cter, altamente estimada por sus compa\u00f1eras de congregaci\u00f3n, las atenciones para no descuidar esa amistad le requer\u00edan m\u00e1s tiempo del que ella deseaba dedicarle.<\/p>\n<p>Pero las dificultades hasta aqu\u00ed mencionadas son s\u00f3lo estorbos casuales. Las verdaderas dificultades fueron aquellas que le prohibieron el estudio. Una de esas dificultades fueron los nocivos comentarios que recib\u00eda de personas con las que ten\u00eda una relaci\u00f3n de afecto. Le aconsejaban que mantuviera su \u201csanta ignorancia\u201d y que no se inmiscuyera en lo alto del conocimiento. Se sent\u00eda se\u00f1alada y usurpadora de aplausos que otros cre\u00edan merecer m\u00e1s, y aborrecida porque desluc\u00eda a otros. Ser se\u00f1alada, es decir, realizar ciertas acciones que tienen que ver con practicar alguna virtud, en su caso el deseo de saber, la someti\u00f3 al rigor de la comunidad eclesi\u00e1stica. En el an\u00e1lisis que hace Sor Juana en la <em>Respuesta<\/em> sobre algunos de los padecimientos de Cristo como as\u00ed tambi\u00e9n de la sociedad novohispana (Sor Juana, p\u00e1g. 335 y ss.), concluye que cualquiera que se destaque por su dignidad, nobleza, riqueza, hermosura o ciencia ser\u00e1 tratado con afrenta y su virtud desacreditada. Pero, quienes acusan son a\u00fan m\u00e1s rigurosos con aquellos que se destacan en el entendimiento: primero, porque quien sobresale en ello no se defender\u00e1, ya que su modestia no se lo permitir\u00eda. Y segundo, porque por entender m\u00e1s, los aventaja en el ser.<\/p>\n<p>Sor Juana ampl\u00eda su exposici\u00f3n sobre esta situaci\u00f3n diciendo que esto mismo padeci\u00f3 Jesucristo. Entre las afrentas recibidas, le hicieron portar una corona de espinas debido a que \u201cel cerebro sabio debe ser lastimado y maltratado\u201d. An\u00e1logamente, Sor Juana se sent\u00eda perseguida por amar la sabidur\u00eda y por amar las letras.\u00a0 Aun cuando, siendo el mismo Cristo el que se encontraba lejos de la sabidur\u00eda, recibi\u00f3 las aflicciones y tormentos que recibe el sabio. Era tenido por sabio por perseguir y buscar la sabidur\u00eda, siendo que admit\u00eda no haber tenido noticias de ella. De manera similar, Sor Juana habiendo deseado la sabidur\u00eda, tal deseo dio rienda suelta a la persecuci\u00f3n y al tormento, a tal punto que las autoridades eclesi\u00e1sticas eran instadas a que se le prohibiera el estudio. Y finalmente, lo consiguieron.<\/p>\n<p>En este sentido, la actitud de la Iglesia respecto de la educaci\u00f3n femenina se circunscribe a la formaci\u00f3n religiosa y a la contemplaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras, con el prop\u00f3sito no solo de no alterar el orden jer\u00e1rquico de la instituci\u00f3n cat\u00f3lica sino tambi\u00e9n para indicar la condici\u00f3n natural de la raz\u00f3n femenina, una raz\u00f3n ingenua \u00a0y subalterna, que en el \u00e1mbito de la Iglesia podr\u00e1 expresarse si una autoridad religiosa lo habilita; o contrariamente, ser\u00e1 esa autoridad religiosa quien sancione y censure cualquier exceso o vicio de la raz\u00f3n femenina sobre temas vedados a las inteligencias de las mujeres. Por otra parte, reconocemos en la habilidad de sor Juana para responder, que las condiciones de las mujeres para el estudio no tienen que ver con ninguna naturaleza particular de su sexo sino con la aplicaci\u00f3n al deseo de querer ignorar menos, y tambi\u00e9n con la imposibilidad de contar con instituciones educativas que aceptaran mujeres, y con testimoniar sobre los padecimientos que implica obedecer la natural inclinaci\u00f3n a la sabidur\u00eda, siendo mujer.<\/p>\n<p>En cuanto al segundo eje de nuestro trabajo, el referido a la genealog\u00eda de mujeres doctas (Sor Juana, p\u00e1gs. 344-346), entendemos que es un recurso al que Sor Juana apela con el fin de legitimar su actividad intelectual. Pero tambi\u00e9n, acude y se abriga en ellas para dar cuenta, por un lado, de que la sabidur\u00eda no es exclusiva de un g\u00e9nero y, por otro, para dar cuenta de que la variedad de las ocupaciones intelectuales colabora a acercarse a la sabidur\u00eda, contrariamente a lo planteado por el Obispo de Puebla. Y nombra entre las mujeres divinas o mencionadas en la Biblia a:<\/p>\n<blockquote><p>D\u00e9bora, jueza, militar y pol\u00edtica de Israel. A una reina de Sab\u00e1. A Abiga\u00edl, Ester, Rahab, a Ana, madre de Samuel, a \u00e9stas las que califica como profeta, persuasiva, piadosa y perseverante, respectivamente.<\/p><\/blockquote>\n<p>Entre las gentiles nombra a:<\/p>\n<blockquote><p>Las Sibilas, mujeres griegas y profetas, elegidas por Dios para pronunciarse sobre los misterios de la Fe. A Minerva (Atenea), hija de J\u00fapiter (Zeus), maestra de toda la sabidur\u00eda de Atenas. A Pola Argentaria, una historiadora. Nombra a una hija de Tiresias, y dice de ella que es m\u00e1s docta que su padre. A Cenobia, reina de los Palmirenos.\u00a0 A Arete, hija de Aristipo. A Nicostrata. A Aspasia Milesia, maestra del fil\u00f3sofo Pericles. A Hipasia. A la fil\u00f3sofa Leoncia. A Jucia (o Julia), Corina y Cornelia. A la sabia Catarina de Egipto, a Gertrudis.\u00a0 Todas eran mujeres doctas reconocidas y veneradas como tales en la antig\u00fcedad y Sor Juana les dedica los m\u00e1s valerosos atributos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero no deb\u00eda buscar muy lejos. El catolicismo, en general, le ofrec\u00eda sobrados ejemplos, entre ellas nombra a:<\/p>\n<blockquote><p>Santa Paula y a sus hijas Blesila y Eustoquio. Nombra a la romana Fabiola, a Proba Falconia, romana tambi\u00e9n; a la propia reina, Do\u00f1a Isabel. A la reina Cristina de Suecia, y a las duquesas de Aveiro y Villaumbrosa. Estas mujeres abordaron el estudio intelectual sobre diversos temas, desde los referidos a la lectura e interpretaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras como aquellos dedicados a la astronom\u00eda y, adem\u00e1s, en distintos idiomas como el hebreo, el lat\u00edn y el griego.<\/p><\/blockquote>\n<p>Creemos que con su doxograf\u00eda femenina Sor Juana respalda su trabajo en b\u00fasqueda de la propia legitimaci\u00f3n, al amparo de muchas mujeres que se dedicaron a practicar la actividad intelectual y a perseguir el deseo de alcanzar la sabidur\u00eda. Asimismo, entendemos que disponer de un cat\u00e1logo propio de mujeres doctas es otro de los recursos ret\u00f3ricos utilizados por sor Juana en este ejercicio de autodefensa. La evocaci\u00f3n de mujeres del pasado tanto religiosas como laicas auxilia a la exigencia sorjuanina referida a la posibilidad de acceder al conocimiento y a la educaci\u00f3n, como a la posibilidad de ejercer actividades p\u00fablicas o entendidas como exclusivas del g\u00e9nero masculino.\u00a0 Por otro lado, establecer su propio cat\u00e1logo de mujeres doctas habla de la versatilidad de este g\u00e9nero que unas veces era utilizado como argumento para la igualdad femenina, otras para las expectativas morales de las mujeres, como as\u00ed tambi\u00e9n como recurso apolog\u00e9tico de ciertas virtudes \u2013 coraje, prudencia, sagacidad, etc.- (Bolufer Peruga, 2000:197).<\/p>\n<p>Encontramos que la selecci\u00f3n de mujeres que hace sor Juana se relaciona, a su vez, con otra de las funciones que ten\u00edan los cat\u00e1logos, la referida a fomentar un conjunto de valores morales direccionado particularmente a las mujeres, para que tomaran a las figuras femeninas como ejemplos de vida (Bolufer Peruga, 2000). Dada esta singular funci\u00f3n, podemos pensar que Juana tomaba el precepto de seguir los modelos de mujeres como es esperable de quien observa los mandatos de una sociedad y de quien respeta a las autoridades moralmente establecidas. Es decir, podemos pensar que aparece aqu\u00ed una nueva treta del d\u00e9bil: al cumplir con el precepto de admirar a mujeres sabias y heroicas, cumple con su inclinaci\u00f3n a realizar algo extraordinario a su sexo. Aunque en este sentido debemos hacer una salvedad, dado que las ediciones de los cat\u00e1logos de mujeres doctas, llamadas tambi\u00e9n sabias o \u201cfuertes\u201d, procuraban cuidadosamente unas veces, ambiguamente, otras, que las mujeres lectoras no imitaran la determinaci\u00f3n pol\u00edtica o b\u00e9lica caracter\u00edstica de sus antepasadas, sino que su ejemplo virtuoso se reinterpretara como el valor dom\u00e9stico para colaborar con una sociedad de caracter\u00edsticas estamentaria por naturaleza y pol\u00edticamente jer\u00e1rquica. Siguiendo a Peraita (2014), tambi\u00e9n podemos pensar que esta doxograf\u00eda sorjuanina sirve a los fines de declarar que nada hay de excepcional en que las mujeres se dediquen a las letras o a los asuntos p\u00fablicos. A la vez, que esta doxograf\u00eda destaca de los ejemplos femeninos las virtudes intelectuales, no ya las virtudes morales o la castidad, usualmente referidas en los cat\u00e1logos tradicionales.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y en lo relativo al tercer eje, a saber, la recomendaci\u00f3n de San Pablo respecto de que las mujeres deben callar en la Iglesia (Sor Juana, p\u00e1g. 347 y ss.), es aludida en la <em>Respuesta<\/em> a trav\u00e9s de una de las sentencias del Ap\u00f3stol en <em>Carta a los Corintios<\/em> 14. Dice San Pablo: 1 Cor. 14 (Biblia de Jerusal\u00e9n) \u201cLas mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar\u201d. Esta sentencia del Ap\u00f3stol fue utilizada por un eximio catedr\u00e1tico del siglo XVII de M\u00e9xico, el Doctor Arce, para justificar su inquietud sobre si era l\u00edcito que las mujeres se dedicaran al estudio e interpretaci\u00f3n de la Sagrada Escritura. Confiado en la literalidad de la sentencia, Arce concluye que a las mujeres no se les debe permitir leer p\u00fablicamente en las c\u00e1tedras ni predicar en el p\u00falpito.<\/p>\n<p>Pero Sor Juana se detiene, a su vez, en un consejo de San Pablo sobre la aptitud de las mujeres ancianas para ser maestras del bien. Rescata este consejo no s\u00f3lo para dar cuenta de la contradicci\u00f3n con que se est\u00e1 interpretando la sentencia sobre el silencio eclesi\u00e1stico de las mujeres sino tambi\u00e9n para denunciar algo que, como ella dice, \u201ctodos saben que es verdad\u201d (Sor Juana, p\u00e1g. 351): que, a falta de mujeres instruidas en la lectura y escritura, las j\u00f3venes quedaban a merced de la instrucci\u00f3n masculina, y esto daba lugar a distintos abusos por parte de los varones adultos. Por lo que muchas familias prefer\u00edan dejar sin educaci\u00f3n a sus hijas que someterlas al \u201cmanoseo de la inmediaci\u00f3n\u201d (Sor Juana, p\u00e1g. 351).<\/p>\n<p>Seg\u00fan entendemos con Ludmer (1984), Juana In\u00e9s hace una lectura m\u00e1s ajustada a los usos y costumbres sobre el silencio eclesi\u00e1stico femenino. Era usual que las mujeres estudiasen juntas las doctrinas sagradas en el mismo espacio y cercanas a los ap\u00f3steles donde \u00e9stos realizaban su pr\u00e9dica. Por lo que el rumor que se generaba a partir de la conversaci\u00f3n estorbaba la homil\u00eda de los ap\u00f3stoles. A esto se refer\u00eda San Pablo con aquello de que las mujeres callen. Y agrega Sor Juana (Sor Juana, p\u00e1g. 352 y ss.), para entender a qu\u00e9 aluden algunas locuciones divinas es preciso haber estudiado mucho acerca de la historia, las costumbres, los proverbios y las maneras de hablar de otros tiempos. Refuerza su argumento con diez ejemplos sobre, dir\u00edamos hoy, refranes recogidos tanto de las letras divinas como de las humanas. En este sentido, reclama a los int\u00e9rpretes y expositores de San Pablo que le expliquen c\u00f3mo entienden la sentencia del Ap\u00f3stol, adelantando ella misma las opciones, que son dos: o la entienden como prohibiendo a las mujeres leer y predicar en p\u00fablico, que es efectivamente lo que suced\u00eda; o entienden la prohibici\u00f3n de manera universal, es decir, impidiendo que las mujeres estudien y escriban sobre asuntos sagrados, aun cuando lo practicaran en privado y en secreto.\u00a0 Pero esto \u00faltimo se ve contradicho por un n\u00famero importante de mujeres que estudiaron e interpretaron las Escrituras incluso en tiempos de la iglesia primitiva. Por ende, entienden la prohibici\u00f3n de San Pablo en referencia a la imposibilidad de predicar en p\u00fablico. Entendemos que la interpretaci\u00f3n sorjuanina de la sentencia de San Pablo es articuladora de argumentos que ayudan a la autodefensa de sor Juana. Por un lado, y al igual de lo que sucede en toda la <em>Respuesta<\/em>, demuestra la erudici\u00f3n de la monja. Somete a la cita b\u00edblica al rigor de la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica y demanda a sus detractores varones que se abstengan a este ejercicio. Por otro lado, exige una educaci\u00f3n femenina para las j\u00f3venes con una doble intenci\u00f3n: promoviendo el acceso al conocimiento de las mujeres y denunciando los abusos a los que eran sometidas las j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Para cerrar, lo femenino y el lugar de la mujer en la <em>Respuesta a Sor Filotea de la Cruz<\/em> tiene que ver una estructura pol\u00edtica y social de este particular tiempo y territorio como era la Nueva Espa\u00f1a del siglo XVII. Una sociedad con un poder centralizado, acentuadamente jer\u00e1rquica y paternalista (Paz, 1982). Lejos de aceptar la subalternidad, sor Juana rescata una raz\u00f3n femenina igualmente capaz que la masculina neg\u00e1ndose a rechazar esta inclinaci\u00f3n por el saber que Dios le ha otorgado; nos recuerda el esfuerzo y la fatiga que implica acceder a la igualdad de condiciones en tanto que a la mujer se le exige demostrar m\u00e1s que al var\u00f3n, aconseja sobre los beneficios de que las mujeres tengan acceso al conocimiento y a la educaci\u00f3n. Nos muestra la val\u00eda de tomar la palabra aun en circunstancias adversas al mismo tiempo que nos advierte sobre las hostilidades que acechan tal osad\u00eda.<\/p>\n<p>Por eso tiene que ver con la imprudencia de levantar la voz ante la autoridad masculina, sea cat\u00f3lica o seglar. Tiene que ver con la intrepidez de desear saber y con la heteronom\u00eda y descalificaci\u00f3n sexista. Tiene que ver con la prohibici\u00f3n de inmiscuirse en temas reservados a inteligencias masculinas y con la obediencia al mandato de la amistad y del amor. Tiene que ver con el esp\u00edritu de resistencia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Bolufer Peruga, M\u00f3nica (2000).<\/strong> Galer\u00edas de \u00abMujeres Ilustres\u00bb o el sinuoso camino de la excepci\u00f3n a la norma cotidiana (SS. XV-XVIII). Universitat de Val\u00e9ncia. Hispania <em> 60<\/em> (N\u00fam. 204), 181-224.<\/li>\n<li><strong>Brooke Alice, (2017)<\/strong>. \u2018Las ciencias curiosas\u2019: Curiosity, Studiousness and the New Philosophy in the Carta de Sor Filotea de la Cruz and the Respuesta a Sor Filotea de la Cruz. Exeter College, University of Oxford. https:\/\/doi.org\/10.3828\/bhs.2017.43<\/li>\n<li><strong>Carmen\u00a0Peraita<\/strong><strong>(2000)<\/strong>\u00a0Elocuencia y fama: El cat\u00e1logo de mujeres sabias en la Respuesta de Sor Juana In\u00e9s,\u00a0Bolet\u00edn de Estudios Hisp\u00e1nicos,\u00a077:2,\u00a073-92,\u00a0DOI:<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/00074900050081600\">1080\/00074900050081600<\/a><\/li>\n<li><strong>Cruz, Juana In\u00e9s de la, Sor. <\/strong>(2017) <em>Nocturna mas no funesta: poes\u00eda y cartas<\/em> \/ Sor Juana In\u00e9s de la Cruz; edici\u00f3n literaria a cargo de Facundo Ruiz. CABA: Corregidor.<\/li>\n<li><strong>Ludmer, Josefina (1984).<\/strong> Las tretas del d\u00e9bil. En P. E. Gonz\u00e1lez y E. Ortega, eds. <em>La sart\u00e9n por el mango.<\/em> Puerto Rico: Hurac\u00e1n, 47-54.<\/li>\n<li><strong>Paz, Octavio (1982)<\/strong><em>. Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o las Trampas de la fe<\/em>. M\u00e9xico: FCE.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del ciclo FilosoQu\u00e9?, durante el mes de marzo se llev\u00f3 a cabo en la Biblioteca Municipal de Rojas el taller de lectura \u00abSor Juana In\u00e9s de la &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1627,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[18,126,37],"class_list":["post-1626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-filosoque","tag-sor-juana","tag-taller"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Sor_Juana.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1626"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1633,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1626\/revisions\/1633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}