{"id":1182,"date":"2022-02-04T15:17:50","date_gmt":"2022-02-04T15:17:50","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=1182"},"modified":"2022-02-04T15:39:04","modified_gmt":"2022-02-04T15:39:04","slug":"el-juego-de-las-sillas-de-maria-eugenia-diego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=1182","title":{"rendered":"\u00abEl juego de las sillas\u00bb, de Mar\u00eda Eugenia Diego"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1184\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1184\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg\" data-orig-size=\"1001,1001\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"manija\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg\" src=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg\" alt=\"\" width=\"1001\" height=\"1001\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1184\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg 1001w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija-300x300.jpg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija-100x100.jpg 100w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija-600x600.jpg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija-150x150.jpg 150w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1001px) 100vw, 1001px\" \/><\/a><\/p>\n<h3><strong>El juego de las sillas<\/h3>\n<p><\/strong><\/p>\n<h6><em>por Mar\u00eda Eugenia Diego*<\/em><\/h6>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nEl ambiente estaba tan tenso como la tormenta que comenzaba a desatarse. El cielo ennegrecido andaba con ganas de desplomarse. Entre las familias, miradas inquisidoras, de los pies a la cabeza. An\u00e1lisis de cada objeto de valor que tuvieran en cuello, orejas, mu\u00f1ecas o dedos.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nAmalia de Montalvo era una se\u00f1ora de la casa. Viv\u00eda junto a sus dos hijas y un hijo y, hasta el d\u00eda anterior, con su marido, Roberto. Se hab\u00edan conocido a los 18 a\u00f1os y tras siete a\u00f1os de noviazgo, interrumpido por incontables peleas y reconciliaciones, se hab\u00edan casado, con su hijo mayor como testigo desde adentro de la panza. Roberto no hab\u00eda sido un novio f\u00e1cil. Era un picaflor, \u00bfqu\u00e9 quer\u00e9s con esa carita y esa billetera, nena? Lo justificaba la suegra de Amalia. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nDos a\u00f1os despu\u00e9s del primog\u00e9nito llegaron las mellizas. Pero no por tener pichones el p\u00e1jaro deja de picar y el \u201cpicaflor\u201d no escap\u00f3 a la regla. Eso Amalia lo sab\u00eda. Pero prefer\u00eda soportarlo a renunciar a los privilegios de ser la esposa del due\u00f1o del frigor\u00edfico m\u00e1s importante de Saladillo, que adem\u00e1s de eso, manten\u00eda intacta su belleza con el paso de los a\u00f1os. \u201cEste es como el chorizo seco, cuanto m\u00e1s estacionado, m\u00e1s sabroso\u201d, dec\u00edan las vecinas al verlo en su camioneta. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nEl cortinado de pana bordeaux ensombrec\u00eda el ambiente. Una enorme ara\u00f1a de cristal, ostentosa en sus comienzos, ahora en decadencia, con la mitad de las bombillas quemadas, no alcanzaban a iluminarlo. A un costado, un antiguo juego de sillones de estilo ingl\u00e9s sosten\u00eda a cuatro ancianas, que no lograban ponerse c\u00f3modas sobre los r\u00edgidos almohadones. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Dicen que no se pon\u00edan de acuerdo de d\u00f3nde enterrarlo. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014No, y ganaron los Montalvo. Lo van a llevar al Privado, pero les dijeron a las otras que ni se les ocurra pisar la parcela de la familia.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014\u00a1Cu\u00e1nto ego\u00edsmo! No les dan la posibilidad de visitarlo al pobre Robertito. \u00a1Y ni siquiera lo lloran! \u2014sentenci\u00f3 do\u00f1a Estelita, una prima lejana del difunto. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nEn el funeral no hab\u00eda servicio de mozos, ni nada para tomar en una mesa dispuesta a un costado de la sala. Solo tazas vac\u00edas dadas vuelta que parec\u00edan estar en huelga. \u201cYo no pienso darles caf\u00e9 a esos chupasangre\u201d, y del otro lado, \u201cni loca pongo caf\u00e9 para estos que nunca me dieron nada\u201d. Los \u00e1nimos de las familias estaban contrariados y nada ayudaba a mejorar el velorio. Pese a todo, hab\u00eda quienes no la pasaban tan mal. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Ni en momentos como este pierde la belleza este hijo de su madre. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Lo que dar\u00eda por estamparle un beso. Nunca me dio bola a m\u00ed tampoco \u2014comentaban un d\u00fao de vecinas saladillenses.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Nena, m\u00e1s respeto por el pobre Robertito \u2014las call\u00f3 Estelita, que defend\u00eda a su primo a capa y espada y pese a su edad avanzada ten\u00eda un o\u00eddo a prueba de chusmas. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nA quien s\u00ed le hab\u00eda dado bola y algo m\u00e1s, era a Claudita Colombo, una diosa en sus a\u00f1os de juventud, que hab\u00eda sabido mantenerse a costa de cirug\u00edas y muchas, pero muchas sentadillas y estocadas. Tambi\u00e9n hab\u00eda quedado embarazada de Roberto y tambi\u00e9n ten\u00eda mellizas con una edad similar a las Montalvo. Pero las suyas eran de apellido Colombo. Si bien su amante de a\u00f1os las hab\u00eda reconocido como propias, la esposa leg\u00edtima le hab\u00eda prohibido que les diera el apellido. \u201cPasales plata y listo. \u00bfEl apellido?&#8230; ya es demasiado\u201d, le hab\u00eda dicho Amalia.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nLas mellizas Montalvo se cruzaron en la vereda con las Colombo. Las cuatro se mov\u00edan apuradas para no mojarse. Llov\u00eda a mares y los truenos se ped\u00edan permiso el uno al otro para hacerse notar. Pese al apremio, revoleaban los ojos en forma de una enorme circunferencia para no perderse detalle. Las Montalvo: y esas zapatillas\u2026 son car\u00edsimas, tiene el reloj que yo quiero, mir\u00e1 la campera de cuero&#8230; igual a la tuya. Las Colombo: \u00bfy esos tacos? A qu\u00e9 peluquer\u00eda ir\u00e1n, tienen el pelo b\u00e1rbaro, \u00bfy ese piloto? No habla castellano. El par de mellizas se terminaron de escudri\u00f1ar y entraron al lugar. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nAdentro, una de cada lado, las madres de las chicas, anteojos oscuros de por medio, se escrutaban. Amalia, pera en alto y pecho erguido.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Vos no te mov\u00e9s del despacho de pap\u00e1 desde ma\u00f1ana. Te acomod\u00e1s ah\u00ed y que te saquen con un remolque si pueden \u2014le dec\u00eda Amalia a su hijo con los dientes apretados. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014\u00a1Mam\u00e1, no quiero, tengo ensayo con la banda!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Pues instalate con la banda en el frigor\u00edfico si quer\u00e9s. Pero no dejes libre el lugar, que las buitres acechan. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014\u00a1Y parate mejor, Felipe, haceme el favor! \u00a1Parec\u00e9s un hippy! \u2014le reprochaba a la vez que le acomodaba el pelo largo y lo enderezaba. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014Se\u00f1ores \u2014dijo el encargado del servicio\u2014, vamos a cerrar el caj\u00f3n para subirlo al coche. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nEl estampido de un trueno provoc\u00f3 un temblor en los vidrios. Algunos de los presentes se asustaron y gritaron a la vez que se alejaron del difunto, otros, como el caso de las viudas, aguantaron el estruendo y permanecieron inm\u00f3viles junto al caj\u00f3n. Mientras, los trabajadores del lugar lo cerraban y lo preparaban para la \u00faltima etapa del velatorio.  <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\n\u2014\u00bfQui\u00e9nes van a sostener las manijas? \u2014preguntaron a las familias. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nUn torbellino de personas que se atropellaban entre ellas se apoder\u00f3 del lugar. Parec\u00eda el Juego de la silla. Las manijas ser\u00edan las sillas y cuando se apagara la m\u00fasica, quien se quedara sin manija perder\u00eda el juego. Las mellizas Colombo se empujaban con las Montalvo, que por culpa de los tacos no pod\u00edan moverse con agilidad y estaban perdiendo el juego. Felipe, previo empuj\u00f3n de su madre, le gan\u00f3 la carrera al primo de la diosa Colombo. Y las viudas, se miraron con tal intensidad, que sin dec\u00edrselo, acordaron agarrar cada una, la primera manija a cada lado de la caja mortuoria. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nAfuera, la tormenta transitaba su peor momento, la lluvia insist\u00eda en inundar las calles y las alcantarillas estaban a punto de renunciar. Los rel\u00e1mpagos iluminaban el interior de la casa funeraria. Los miembros de la familia que hab\u00edan ganado el juego, a la orden de \u201clevanten por favor\u201d elevaron el caj\u00f3n unos cent\u00edmetros. De un lado hab\u00edan quedado los Montalvo, del otro los Colombo. De repente, un rayo m\u00e1s fuerte que todos los ca\u00eddos esa noche, impact\u00f3 en la antena de la terraza del velatorio, traspas\u00f3 el techo, se desliz\u00f3 por la ara\u00f1a y termin\u00f3 en el medio del caj\u00f3n, parti\u00e9ndolo en dos sim\u00e9tricas mitades.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nY all\u00ed termin\u00f3 Roberto Montalvo, con la hermosa carita destrozada, un brazo, una pierna y la mitad del torso de un lado del caj\u00f3n y el resto del otro. \u201cLas cosas como son, una mitad para cada familia\u201d, dijo Estelita desde el sill\u00f3n.<\/p>\n<hr\/>\n<p>* Mar\u00eda Eugenia Diego naci\u00f3 en la ciudad de Bol\u00edvar, provincia de Buenos Aires, en 1973. Es Licenciada en Comunicaci\u00f3n Social, egresada de la UNLP. Siempre se inclin\u00f3 por el lenguaje escrito en sus diferentes trabajos, por ser el medio que le permite al lector detenerse donde desee y disfrutar de la lectura, cada uno a su tiempo. En 2020 comenz\u00f3 a asistir a los talleres de Escritura de Natalia Brandi, un preludio necesario para pulir el arte de escribir.<br \/>\nContacto: IG @marujadiego | FB Mar\u00eda Eugenia Diego<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amalia de Montalvo deber\u00e1 afrontar una realidad familiar. \u00bfC\u00f3mo soportar los cambios? \u201cYo no pienso darles caf\u00e9 a esos chupasangre\u201d, se lamenta. Un relato que va tomando los ritmos de una tormenta.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[30,32,24],"class_list":["post-1182","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-cuento-fantastico","tag-cuentos","tag-relatos-breves"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/manija.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1182"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1188,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1182\/revisions\/1188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}