{"id":1175,"date":"2022-01-31T13:39:47","date_gmt":"2022-01-31T13:39:47","guid":{"rendered":"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/?p=1175"},"modified":"2022-01-31T13:41:16","modified_gmt":"2022-01-31T13:41:16","slug":"enigma-por-liliana-rodriguez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?p=1175","title":{"rendered":"\u00abEnigma\u00bb, de Liliana Rodr\u00edguez"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"1173\" data-permalink=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/?attachment_id=1173\" data-orig-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406.jpg\" data-orig-size=\"1104,900\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"cruz_carnavaca\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-1024x835.jpg\" src=\"http:\/\/188rutaeditorial.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-1024x835.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"652\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1173\" srcset=\"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-1024x835.jpg 1024w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-600x489.jpg 600w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-300x245.jpg 300w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406-768x626.jpg 768w, https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406.jpg 1104w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Enigma<\/h3>\n<p><\/strong> <\/p>\n<h6><em>Por Liliana Rodr\u00edguez*<\/em><\/h6>\n<p align=\"justify\">\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nLas ma\u00f1anas soleadas me provocan levantarme temprano, y mientras preparo el mate, mirar por la ventana mi peque\u00f1o para\u00edso. El limonero, el naranjo, los rosales, la huerta, se ven algo descuidados pero ah\u00ed est\u00e1n ofreci\u00e9ndome todo, tan solo a cambio de un poco de agua. Me cuesta atenderlos porque mi cintura ha puesto un l\u00edmite y ni hablar de mis rodillas. Son tan nobles que hasta con m\u00ednimos cuidados siguen dando sus frutos. Mis hijos me insisten que me mude a la ciudad y tal vez tengan raz\u00f3n pero es que yo ya no tengo ganas de ir a ninguna parte, s\u00ed de recibir amigos porque siempre he sido una excelente anfitriona. Adem\u00e1s, hoy la computadora, una amiga reciente, y el celular, me llevan a todos lados y me conectan con el mundo. <\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nMi primera acci\u00f3n del d\u00eda es entrar en Facebook para chequear cumplea\u00f1os. Me quedo mirando una Cruz de Caravaca y una solicitud de amistad: Pedro S\u00e1nchez. Voy al perfil y solo aparece una direcci\u00f3n de mail y pocos datos sin importancia. \u00a1S\u00e9 quien sos!, digo en voz alta. Con el pulso acelerado entro al mail como loca rabiosa. De: luciaperezrios@hotmail.com Para: pedrosanchez1810@hotmail.com (Pablo Salerno). \u00a1Hola Pablo! Tal vez, te llame la atenci\u00f3n que sepa quien sos. Y s\u00ed, te mand\u00e9 a investigar. Qu\u00e9 gracioso, \u00bfno? un investigador investigado&#8230;, porque eso eras \u00bfo no? Aquel d\u00eda en San Telmo en el que tom\u00e1bamos caf\u00e9 en un bar, mientras me explicabas que tu ausencia en mi cumplea\u00f1os de treinta hab\u00eda sido para protegerme, que me hab\u00edas visto a trav\u00e9s de la ventana del balc\u00f3n, contenta, festejando con mis amigos y que pensaste que no ten\u00edas nada que hacer ah\u00ed, quise decirte que no entend\u00eda. Dejaste dinero sobre la mesa para pagar dos caf\u00e9s a medio tomar, me tomaste de la mano fuerte, salimos por la puerta lateral, paraste un taxi y me dijiste \u00aband\u00e1 a tu casa\u00bb, despu\u00e9s te llamo. Cuando me di vuelta para verte por la luneta ya no estabas. Eso y la noticia que le\u00ed en el diario al d\u00eda siguiente sobre la bomba que hab\u00eda explotado en el ba\u00f1o del mismo bar me vol\u00f3 la cabeza y entonces decid\u00ed investigarte. Los resultados fueron magros pero contundentes. Tu nombre no era tu nombre, no trabajabas donde dec\u00edas trabajar. Es decir, hab\u00eda dormido muchas noches con alguien que no sab\u00eda qui\u00e9n era. Ahora, mirando esa Cruz de Carnavaca que nunca te sacabas, ni siquiera al ba\u00f1arte, me entra un odio, ese odio que sent\u00ed cuando el investigador me dijo \u00absalga de ah\u00ed, se\u00f1orita. No quiera saber m\u00e1s\u00bb. Tremenda mierda esos a\u00f1os. Empec\u00e9 a atar cabos sueltos que, por mi ingenuidad, no relacionaba. Desde que te conoc\u00ed en la facultad me pareciste misterioso pero cercano a la vez. Me cuidabas y tambi\u00e9n a mis dos compa\u00f1eras; me acuerdo el d\u00eda que \u00edbamos a una asamblea a protestar y nos dijiste con autoridad \u00a1v\u00e1yanse! y luego te lo agradecimos porque en esa revuelta mataron a dos estudiantes. Me fui enamorando profundamente a pesar de tus desapariciones de varias semanas y hasta de meses, para las que siempre ten\u00edas explicaciones. Eso s\u00ed, me enviabas postales amorosas desde Lima, desde Asunci\u00f3n, desde La Paz. Nunca fotos, ni una sola foto. Hoy ser\u00eda imposible; debe ser m\u00e1s dif\u00edcil el oficio de esp\u00eda&#8230;, porque eras eso \u00bfno? Dec\u00edas que eras un investigador de la polic\u00eda, Pablo Salerno, o como quieras que te llames. Parece que ahora sos Pedro S\u00e1nchez. Como nunca m\u00e1s te vi, no tuve oportunidad de preguntarte. Pero te dir\u00e9 una cosa: he sido muy feliz, tengo dos hijos y mi marido tuvo la puta idea de morirse y ya no tengo ganas de resolver enigmas. Seguramente estar\u00e1s en alg\u00fan geri\u00e1trico, solo, como loco malo y de puro aburrido me contactaste para no perder la costumbre. Como te cre\u00eda muerto, me sorprendi\u00f3 que todav\u00eda andes por aqu\u00ed. Te saludo y te deseo que te vayas bien a la mierda. Luc\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><br \/>\nVoy a ENVIAR, me detengo, y echo mano a mi mayor castigo: la indiferencia.<\/p>\n<hr\/>\n<p>* Liliana Rodr\u00edguez es juninense, psic\u00f3loga social. En 2015 obtuvo el 2\u00b0 premio del concurso de cuentos del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires. En 2016, recibi\u00f3 el 1\u00b0 premio en el concurso literario de SADE filial Jun\u00edn. Ese mismo a\u00f1o public\u00f3 su primera novela <em>Clara miel<\/em>. Particip\u00f3 en las antolog\u00edas de Rama Negra: <em>Nuestros cuentos<\/em> (2017) y <em>Cuatro bodas y un funeral<\/em> (2019). Participa de los talleres literarios de Rama Negra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEmpec\u00e9 a atar cabos sueltos que, por mi ingenuidad, no relacionaba. Desde que te conoc\u00ed en la facultad me pareciste misterioso pero cercano a la vez\u00bb. Relaciones del pasado que vuelven gracias a las redes sociales. \u00bfSirve acaso volver a cualquier recuerdo? Un relato breve de Liliana Rodr\u00edguez.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1173,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[32,24],"class_list":["post-1175","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-textos","tag-cuentos","tag-relatos-breves"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/cruz_carnavaca-e1643635643406.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1175","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1175"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1175\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1180,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1175\/revisions\/1180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1175"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1175"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nidodevacas.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1175"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}